El abogado Juan Camilo Caicedo, representante de la familia de Yulixa Toloza, exigió que el caso de la mujer de 52 años, desaparecida y asesinada tras someterse a una cirugía estética en un centro irregular de Venecia, en Bogotá, se convierta en un precedente judicial para frenar la operación de estos establecimientos fraudulentos y evitar que los responsables huyan a Venezuela sin enfrentar la justicia. El cuerpo de Yulixa fue hallado el pasado 19 de mayo en una vía de Cundinamarca, luego de que fuera retirado del lugar de la intervención en un vehículo que dos sujetos intentaron ocultar y desaparecer.
Hasta el momento, las autoridades han capturado a tres personas en territorio venezolano: la dueña del centro estético, María Fernanda Delgado; su esposo y el cirujano que realizó el procedimiento. En Colombia fueron detenidas otras dos personas acusadas de favorecimiento y ocultamiento o destrucción de elemento material probatorio, por su participación en el intento de deshacerse del automotor en el que trasladaron el cadáver. Según Caicedo, Delgado habría dado instrucciones precisas a los capturados en Colombia: que usaran tapabocas, miraran hacia todos lados y evitaran las cámaras de seguridad al momento de despojarse del vehículo.
El clamor de la familia: verdad y justicia sin fronteras
El togado aseguró que el caso expone una grave falla en la persecución de delitos cometidos por extranjeros que luego huyen a Venezuela, país cuya Constitución prohíbe la extradición de sus nacionales. “Aquí la Fiscalía y el Estado colombiano tendrán que hacer su tarea: solicitar la extradición y solicitar que se aplique el artículo 27 de la Convención de Viena, que establece que los tratados internacionales son obligatorios para las partes”, señaló Caicedo, quien recordó la existencia del Tratado Bolivariano de 1911 como posible vía legal para lograr el traslado de los acusados. Como alternativa, el abogado mencionó la posibilidad de declarar la contumacia de los imputados para que el proceso continúe en Colombia sin su presencia física.
“Aquí se necesita garantizar el derecho a la verdad de las víctimas. Necesitamos saber qué fue lo que ocurrió con Yulixa. Existe una verdad procesal, pero, además, se tienen que enviar mensajes. El primero es que estos procedimientos estéticos en lugares no apropiados y fraudulentos no pueden seguir ocurriendo ni en Bogotá ni en ninguna ciudad del país”.
Juan Camilo Caicedo, abogado de la familia Toloza
Caicedo insistió en que el caso debe sentar un precedente no solo para que los centros estéticos irregulares dejen de operar impunemente, sino para que ningún extranjero pueda delinquir en Colombia y luego escapar sin rendir cuentas. “La Fiscalía tendrá que avanzar con el proceso, ya sea con ellos respondiendo desde la distancia o con una declaratoria de contumacia, para que el proceso siga en Colombia”, concluyó. Mientras tanto, la familia de Yulixa Toloza espera que la justicia colombiana logre superar las barreras diplomáticas y constitucionales para que los responsables no queden en la impunidad.












