Durante el Jueves y Viernes Santo, la Iglesia Católica conmemora la pasión de Jesucristo mediante prácticas devocionales que incluyen la tradicional visita a las siete iglesias, una costumbre que se inicia en la noche del Jueves Santo y se extiende hasta la mañana del Viernes Santo. Esta actividad permite a los fieles recorrer varios templos para orar y meditar sobre los momentos difíciles vividos por Jesús antes de su crucifixión, acompañándolo espiritualmente en su sufrimiento.
La tradición, originada en Roma gracias a San Felipe Neri, se ha extendido a diferentes países y ciudades, donde los devotos visitan exactamente siete iglesias como símbolo de recogimiento y reflexión. En Manizales, esta práctica forma parte de las celebraciones de Semana Santa, uno de los momentos más importantes del calendario litúrgico católico, caracterizado por días de oración intensa y rituales en los templos.
El significado profundo de la visita a los sepulcros
El Jueves y Viernes Santo ocupan un lugar central en estas conmemoraciones, ya que evocan los eventos clave de la Pasión de Cristo, invitando a los participantes a una meditación personal sobre su sacrificio. Al recorrer los templos, los fieles no solo honran esta herencia centenaria, sino que fortalecen su fe en un ambiente de silencio y devoción compartida.
Esta costumbre, arraigada en la historia de la Iglesia, subraya la importancia de la Semana Santa como período de reflexión espiritual, fomentando la unión de la comunidad católica en torno a los misterios de la fe.











