En un contundente golpe contra el narcotráfico, las autoridades desmantelaron una red criminal que operaba como un sofisticado call center para la venta de heroína y metadona en inmediaciones de colegios y universidades de Medellín y el Valle de Aburrá. El operativo, denominado ‘Andrómeda’, dejó diez capturados, incluido el máximo cabecilla, Iván Darío Murillo López, alias ‘Iván’, ‘Primo’ o ‘Perro’, quien acumula más de once años de trayectoria delictiva y ya había sido capturado en 2015 por transportar heroína, recibiendo una condena de la que luego fue liberado. En las diez diligencias de allanamiento realizadas en barrios de Medellín como Manrique, Santa Cruz, Prado, Villa Hermosa, Castilla, Florencia y Caribe, así como en los municipios de La Ceja (Oriente antioqueño) e Ipiales (Nariño), se incautaron más de 320 dosis de heroína, anfetaminas y metadona, además de un revólver con munición, 21 teléfonos celulares, computadores, una tableta electrónica y más de un millón de pesos en efectivo.
La estructura criminal, vinculada a la organización ‘La Terraza’, coordinaba sus operaciones mediante un modelo de negocio similar al de un call center, gestionando pedidos y entregas de droga a través de llamadas telefónicas, WhatsApp y redes sociales. El servicio de entregas a domicilio se realizaba en zonas estratégicas como colegios, universidades, estaciones del metro, parques y centros médicos, abarcando también los municipios de Bello, Barbosa y Girardota. Una de las prácticas más preocupantes de la banda era el uso de metadona, un opioide sintético, para generar dependencia en los consumidores de heroína, asegurando así una clientela cautiva. Además, las autoridades confirmaron que menores de edad fueron utilizados para la comisión de delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes.
Operación ‘Andrómeda’: un golpe a las finanzas criminales
Entre los capturados se encuentra la madre del cabecilla, quien recibió medida de aseguramiento domiciliaria, mientras que los otros nueve implicados fueron enviados a la cárcel. Varios de los detenidos registran antecedentes por narcotráfico, hurto y otros delitos, lo que evidencia su arraigo en el mundo criminal. El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, destacó la importancia de la operación, señalando que “esta operación demuestra que en Medellín no hay zonas vedadas para la acción del Estado. Con inteligencia, investigación judicial y trabajo articulado seguimos golpeando las finanzas y las estructuras que pretenden lucrarse destruyendo vidas mediante el tráfico de estupefacientes”.
“Vamos tras quienes financian, coordinan y sostienen estas economías criminales. Medellín dejó de ser una zona de confort para las estructuras delincuenciales y seguirá fortaleciendo su capacidad para proteger a los ciudadanos y recuperar los territorios afectados por el narcotráfico”.
Manuel Villa Mejía, secretario de Seguridad de Medellín
Los detenidos enfrentan cargos por concierto para delinquir con fines de narcotráfico, tráfico de estupefacientes, destinación ilícita de inmuebles, uso de menores para la comisión de delitos y porte ilegal de armas. La operación es catalogada como uno de los golpes más contundentes contra el mercado de heroína en Medellín, desarticulando una red que operaba con una estructura empresarial y que había logrado infiltrarse en zonas sensibles como los entornos educativos, donde buscaban captar nuevos consumidores.











