El Centro de Estudios de Energía Renovable y el Agua (Ceera) ha emitido una advertencia urgente sobre un posible riesgo en el suministro de energía en Colombia, derivado del fenómeno de El Niño, con una probabilidad superior al 90% de manifestarse en el segundo semestre de 2026. Catalina Rueda, directora ejecutiva de Ceera, enfatizó que esta amenaza no es lejana, sino que ya se configura en el horizonte inmediato, afectando especialmente las regiones del Centro, Antioquia, Caribe, Caldas y el oriente del país, donde la disminución de los niveles de agua y los aportes hídricos presionará el sistema eléctrico nacional.
La transición de una fase climática neutral hacia El Niño reducirá las lluvias y los caudales en las cuencas hidrográficas clave, exacerbando la dependencia de Colombia de la generación hidroeléctrica. Señales tempranas ya son visibles: en el Centro y Antioquia, los aportes hídricos están a la baja y volátiles; en el Caribe y Caldas, los niveles se mantienen bajos de forma prolongada; mientras que en el oriente, se encuentran por debajo de la media histórica. Esto reduce el margen de seguridad del sistema eléctrico, que comienza a mostrar ajustes y una menor maniobra operativa en los próximos meses.
Pequeñas centrales hidroeléctricas como alternativa clave
En la actualidad, operan 138 pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH) en el país, pero Ceera insiste en que estas no son la solución única, aunque representan una alternativa vital para fortalecer la confiabilidad durante periodos de estrés climático. Para mitigar el riesgo, se sugieren medidas como agilizar el licenciamiento ambiental, facilitar la conexión de nuevos proyectos y promover incentivos para inversiones en tecnologías estables que diversifiquen la matriz energética.
“El país no enfrenta un riesgo lejano, sino un escenario que ya se está configurando. El sistema eléctrico comienza a mostrar señales de ajuste y el margen de maniobra se está reduciendo”
Catalina Rueda, directora ejecutiva de Ceera
“Las PCH no son la única solución, pero sí una de las alternativas que puede ayudar a fortalecer la confiabilidad del sistema en momentos de estrés climático”
Catalina Rueda, directora ejecutiva de Ceera
Frente a esta coyuntura, las autoridades y el sector privado deben actuar con prontitud para evitar interrupciones en el suministro, priorizando la transición hacia fuentes renovables más resilientes y asegurando la estabilidad energética de Colombia en un contexto de cambio climático cada vez más impredecible.












