El senador Christian Garcés, del Centro Democrático, lanzó una advertencia directa al gobierno de Abelardo de la Espriella durante la instalación del Congreso el 20 de julio de 2026: si los influenciadores afines al oficialismo continúan atacando al partido, la bancada no respaldará los proyectos del Ejecutivo en el legislativo. La declaración, difundida por Caracol Radio, marca un nuevo capítulo en las tensas relaciones entre el Centro Democrático, que se declaró partido de gobierno, y la administración de la Espriella, con quien ha tenido varios momentos de fricción desde el inicio del mandato.
Garcés fue explícito al señalar al presidente y al ministro del Interior, Rodrigo Lara, como responsables de aclarar el rumbo de la alianza. “Señor Abelardo de la Espriella, señor ministro del Interior, ¿cómo van a ser las relaciones entre nosotros? Porque si sus influenciadores nos atacan constantemente, no esperen entonces que nosotros en el Congreso los respaldamos y esto puede ser muy dañino para el país”, afirmó el congresista. En sus declaraciones, también recordó la postura del expresidente Álvaro Uribe, quien calificó a los militantes del partido como “abejitas laboriosas”, pero advirtió que también pueden defenderse si son agredidos.
Los cinco señalados y la respuesta del partido
El Centro Democrático publicó en su cuenta de X los nombres y los rostros de cinco creadores de contenido a los que acusa de haberlos atacado durante los últimos seis meses: Vincent Ramos, Oswaldo Ortiz, Miguel Zárate, Alejandro Bermeo y Santiago Giraldo. En la publicación, el partido afirmó que estos influenciadores, a quienes calificó como “pagados (mermelados)”, han irrumpido en el debate público, incluso en el recinto del Congreso, para presionar al partido. “Mientras este Partido estuvo en la oposición 4 años y siempre el expresidente Uribe ha sido coherente en las tesis de seguridad, inversión, cohesión social, estos influencers pagos (mermelados) quien sabe por quién, vinieron a maltratarnos en los últimos 6 meses. ¿Qué hacían ayer en el Congreso? ¿Entonces es otro medio de presión contra el Centro Democrático?”, se lee en la publicación.
“Si se sintieron presionados, eso es cuestión suya. Si se sintieron presionados, lo seguiremos haciendo, porque ustedes ayer rompieron la confianza con los colombianos votando en pacha con el Pacto Histórico, los mismos que hoy siguen siendo gobierno, porque hoy el Pacto Histórico, lo recuerdo, es gobierno hasta el 7 de agosto y ustedes votaron con el gobierno de Gustavo Petro para derrotar al presidente Abelardo de la Espriella”.
Miguel Zárate, creador de contenido señalado
Miguel Zárate, uno de los influenciadores señalados, respondió en un video difundido en redes sociales, en el que justificó sus críticas y cuestionó la coherencia del Centro Democrático. Zárate, quien dijo haber participado en la fundación del partido, manifestó su decepción y aclaró que su presencia en el Congreso el 20 de julio fue para acompañar a congresistas electos, no para presionar. “Si se sintieron presionados, eso es cuestión suya. Si se sintieron presionados, lo seguiremos haciendo, porque ustedes ayer rompieron la confianza con los colombianos votando en pacha con el Pacto Histórico”, afirmó el creador de contenido, en referencia a una votación que el Centro Democrático habría coordinado con la colectividad de Gustavo Petro para derrotar al presidente de la Espriella.
Un quiebre que amenaza la gobernabilidad
La advertencia de Garcés trasciende el cruce de acusaciones en redes sociales y pone en riesgo la agenda legislativa del gobierno de Abelardo de la Espriella, que depende del apoyo del Centro Democrático en el Congreso. El senador no solo pidió claridad al presidente, sino que también instó al ministro del Interior, Rodrigo Lara, a tomar medidas frente a lo que el partido considera una “presión orquestada” desde el oficialismo a través de los influenciadores. La situación se produce en un momento en que el partido, que ha sido un pilar del uribismo, busca redefinir su papel dentro de la coalición de gobierno, mientras sectores afines al Ejecutivo cuestionan su lealtad. La próxima sesión del Congreso será clave para determinar si la advertencia se convierte en una ruptura o si, por el contrario, se logra destrabar la relación antes de que afecte el trámite de proyectos prioritarios.












