El director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo Chujfi, denunció que su partido ha sido víctima de persecución, estigmatización y violencia política, asegurando que “el uribismo está más vivo que nunca”. La declaración, difundida a través de su cuenta oficial en X, se produjo en respuesta a una serie de ataques que, según el dirigente, han provenido de creadores de contenido y otros sectores en el marco de la creciente polarización política que atraviesa el país.
Vallejo señaló que el partido ha enfrentado un contexto hostil, mencionando el asesinato de decenas de líderes de la colectividad. “Han asesinado a decenas de nuestros líderes, incluyendo a Miguel Uribe Turbay, por defender nuestras tesis”, afirmó, en alusión a la violencia política que ha golpeado al uribismo. El dirigente subrayó que la organización está determinada a responder con firmeza: “Estoy convencido que nuestro partido los enfrentará con toda la determinación y carácter”. Agregó que la verdadera fuerza del Centro Democrático reside en el respaldo popular, al sostener que “nuestra maquinaria es el corazón de los colombianos” y que “la colmena crecerá y saldrá fortalecida”.
Respuesta de los creadores de contenido
El pronunciamiento de Vallejo se da después de que el Centro Democrático publicara en X que ha sido objeto de “ataques” sistemáticos por parte de los creadores de contenido Vincent Ramos, Oswaldo Ortiz, Alejandro Bermeo, Santiago Giraldo y Miguel Zárate. El partido los acusó de ser “influencers pagos (mermelados)” y de haberlos “maltratado” con críticas sistemáticas, en un tono que evidenció las tensiones entre la colectividad y estos comunicadores digitales. Ante esto, el Centro Democrático se preguntó: “¿Entonces es otro medio de presión contra el Centro Democrático?”.
“No éramos unos bodegueros hace un año cuando nos rogaban trabajar con ellos”
Miguel Zárate, creador de contenido
Miguel Zárate, uno de los señalados, respondió directamente a las acusaciones del partido. A través de sus redes sociales, el creador de contenido rechazó el perfilamiento y cuestionó la coherencia ideológica del Centro Democrático. Zárate afirmó que su distanciamiento obedece a la falta de una línea ideológica clara en el movimiento y que hoy prioriza denunciar problemas estructurales como el deterioro de la flota aérea militar, el gasto público y presuntas irregularidades. La controversia refleja el creciente distanciamiento entre el uribismo y sectores de la opinión digital que antes se alineaban con sus posturas, en un escenario de reconfiguración de las alianzas políticas en Colombia.












