El expresidente y líder del Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez, confirmó este lunes que sostuvo su primera conversación con el presidente electo, Abelardo de la Espriella, y ratificó la decisión de su colectividad de declararse partido de gobierno para la próxima administración, descartando de plano cualquier acuerdo burocrático como condición para el respaldo legislativo. En entrevista con Caracol Radio, Uribe reveló que el diálogo fue “sumamente corto” y sin negociaciones de por medio: “Le dije que el partido, por coincidencias generales en principios y propuestas, se declararía de gobierno”. La postura fue formalizada mediante un comunicado firmado por el propio Uribe, la senadora Paloma Valencia y el representante Gabriel Vallejo, mientras los 47 congresistas de la bancada cerraron filas en apoyo al nuevo mandatario.
El exmandatario pintó un panorama crítico del país que recibirá De la Espriella. “Hay una situación muy difícil fiscal, financiera, de orden público, la salud destruida y la situación económica muy difícil”, advirtió, al tiempo que señaló la fuerte dependencia de dineros ilegales en la economía. Según sus estimaciones, el narcotráfico inyecta al país unos 16.000 millones de dólares anuales, la minería ilegal otros 5.000 millones y las remesas alcanzan los 13.000 millones de dólares. “¿Cómo no va a haber consumo con esas cifras? Si bien hay mucho consumo en Colombia, se paró totalmente la inversión privada”, afirmó, subrayando la urgencia de medidas que estimulen el capital productivo.
Apoyo legislativo sin contraprestaciones
Uribe fue enfático en que el respaldo del Centro Democrático no obedece a acuerdos burocráticos ni a la negociación de cuotas de poder. “Yo no he hablado ese tema con el presidente de la Espriella ni con el vicepresidente doctor José Manuel Restrepo. Ese tema se deja a los compromisarios de las diferentes bancadas”, declaró, descartando también haber discutido con el mandatario electo asuntos de gobernabilidad legislativa. El partido, anunció, impulsará en el Congreso una agenda de reducción de impuestos, estabilidad jurídica e incentivos a la inversión, propuestas que ya fueron socializadas con el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo. “Hay una coincidencia general de tiempo atrás entre los postulados del presidente electo y los nuestros”, agregó el expresidente.
En medio del anuncio de respaldo, estalló un fuerte cruce de acusaciones entre Uribe y Carlos Suárez, exestratega de la campaña de De la Espriella, a quien el exmandatario calificó duramente en la misma entrevista. “Carlos Suárez se convirtió en bandido mientras sus defendidos se resocializaban. Además, con una sociedad suya financió videos difamantes como vincular a mi familia con negocios con el partido. Es un cobarde, solapado que limpia imagen con marketing político sucio”, disparó Uribe. La respuesta de Suárez no se hizo esperar: “No me asustaron los dinosaurios, menos lo harán sus fósiles”. El enfrentamiento evidencia las tensiones internas que rodearon la campaña, aunque Uribe aseguró: “Yo nunca tensioné la campaña con el doctor de la Espriella. Una cosa es la diferencia, otra cosa es la difamación”.
“Ahora lo que quiero es que le vaya bien”
Álvaro Uribe Vélez, expresidente y líder del Centro Democrático
Con el respaldo del partido a la nueva administración, la bancada de 47 congresistas se alista para ser un soporte clave en el Congreso, aunque sin ataduras burocráticas. El país, mientras tanto, observa con atención cómo se configurará el equilibrio de fuerzas en medio de una coyuntura que el propio Uribe describió como de máxima complejidad.












