Una encendida noche electoral vivió Colombia el pasado domingo 31 de mayo, cuando Iván Cepeda, quien obtuvo el segundo lugar en la primera vuelta presidencial con 9.687.724 votos, lanzó duras acusaciones contra su rival Abelardo de la Espriella. Desde el Hotel Tequendama en Bogotá, el candidato calificó a De la Espriella de “abogado de paramilitares”, “estafador de estafadores” y representante del “fascismo mafioso”, exigiendo además una auditoría a la millonaria inversión en redes sociales de su campaña.
El candidato, que se medirá a De la Espriella en la segunda vuelta del 21 de junio, no dudó en cuestionar la procedencia de los recursos de su oponente. “¿Qué campaña hemos hecho hasta el día de hoy? ¿Acaso lo nuestro ha sido danza de los miles de millones de pesos, como sí lo hemos visto en otras campañas presidenciales que han gastado?, entre ellas la del señor De la Espriella, que me gustaría se le practique una auditoría seria sobre cuánto invirtió en todos los dineros que se fueron en redes sociales y las denuncias que hay de compra de votos por parte de su campaña en distintos lugares del país”, afirmó Cepeda ante sus simpatizantes y dirigentes reunidos en la capital.
El senador del Pacto Histórico, quien obtuvo el 40,90% de los votos frente al 43,74% de De la Espriella (10.360.449 sufragios), contrastó su propia gestión de campaña con la del abogado costeño. Mientras Cepeda aseguró haber realizado una campaña “austera, respetuosa, honesta y ética”, señaló que su rival representa una amenaza para los avances sociales del país. “El señor de la Espriella representa, para que no le demos vueltas a esto y decirlo con toda claridad, el fascismo, pero el fascismo mafioso”, subrayó el candidato, quien aún no termina de cerrar filas con los sectores políticos que lo apoyaron en primera vuelta.
En su intervención, Cepeda también cuestionó las posturas sociales de su contendor. “¿Diversidad sexual? ¿Respeto por las mujeres? No, el señor De la Espriella es un misógino y es un homófobo. Digámoslo con claridad”, sostuvo, mientras reiteraba su promesa de gobernar para todos los colombianos y no solo para una élite. Las acusaciones del candidato progresista se suman a un ambiente político cargado de tensión, en el que Cepeda busca movilizar a sus bases y formar alianzas con partidos como la Alianza por la Vida, Alianza Verde, el movimiento En Marcha y sectores liberales para hacer frente a la arremetida conservadora de De la Espriella.
«Abogado de los señores paramilitares en San José de Ralito. Padre notario que legalizó bienes del señor Salvatore Mancuso. Abogado de narcotraficantes y estafadores a los cuales ha estafado. Es un estafador de estafadores»
Iván Cepeda, candidato presidencial
Con el 100% de las mesas informadas, la candidata Paloma Valencia quedó en un lejano tercer lugar con 1.639.502 votos (6,92%), dejando claro que la contienda definitiva se librará entre el candidato uribista y el progresista. Pese al tono beligerante del discurso, Cepeda se mostró optimista sobre su futuro político: “La lucha continúa y vamos a triunfar. Me llamo Iván Cepeda y voy a ser su presidente en la segunda vuelta”, sentenció, dejando en el aire la posibilidad de una campaña de tres semanas especialmente intensa. El candidato advirtió además que un eventual gobierno de su rival pulverizaría “los alcances, avances y logros en materia social” del actual gobierno, una afirmación que busca movilizar al electorado que aún no ha definido su voto.












