Los candidatos presidenciales colombianos Iván Cepeda, del Pacto Histórico, y Abelardo de la Espriella, líderes en las encuestas de cara a las elecciones del 31 de mayo, han anunciado sus fórmulas vicepresidenciales en un movimiento estratégico previo a los comicios que buscan reemplazar a Gustavo Petro. Cepeda presentó a la senadora indígena Aida Quilcué, mientras que De la Espriella confirmó el 10 de marzo a José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda, como su compañera de fórmula, tras haberse reunido con él en cuatro ocasiones. Estos anuncios se producen después de las elecciones al Congreso del 8 de marzo y buscan enviar mensajes claros a sectores clave de la sociedad en plena campaña electoral.
Aida Quilcué, conocida por su liderazgo en las comunidades indígenas y su reciente secuestro en febrero de 2025 por disidencias de las facciones lideradas por Iván Mordisco, representa un poder territorial y un guiño a las comunidades excluidas, fortaleciendo la propuesta de Cepeda. Por su parte, Restrepo aceptó la invitación por un compromiso con el país, destacando su trayectoria en educación y universidades, lo que añade un perfil de eficiencia y tecnocracia a la candidatura de De la Espriella. Otros aspirantes como Claudia López, Roy Barreras y Paloma Valencia, ganadora de La Gran Consulta por Colombia, preparan sus propios anuncios, con Valencia evaluando hasta cinco opciones para la vicepresidencia y considerando incluso a Juan Daniel Oviedo como jefe de debate en lugar de fórmula, evitando un acercamiento excesivo al uribismo.
El rol simbólico de la vicepresidencia en la estrategia electoral
Según Juan Nicolás Garzón, docente de Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana, la vicepresidencia ha adquirido un poder simbólico relevante en la actual campaña, sirviendo para enfocar el interés en comunidades específicas, mujeres o perfiles particulares que refuercen el mensaje del candidato. En el caso de Restrepo, Garzón resalta que se trata de un gobierno muy centrado en la eficiencia, en la tecnocracia, en los resultados, en alguien que, desde el terreno de la educación y de las universidades en las que ha dirigido, ha tenido prestigio.
“Este poder simbólico gana relevancia en campaña, ya que la fórmula vicepresidencial suele enviar un mensaje estratégico a sectores clave de la sociedad”.
Juan Nicolás Garzón, docente de Ciencias Políticas, Universidad de La Sabana
“Se trata de poner el interés en una comunidad específica, en las mujeres, que se le ha apostado también mucho a eso, ya que no hemos tenido una presidenta, en alguna comunidad que se entienda como de especial interés para el candidato o candidata, o con algún perfil en particular, que se quiera un poco como reforzar ese mensaje”.
Juan Nicolás Garzón, docente de Ciencias Políticas, Universidad de La Sabana
Con las elecciones presidenciales del 31 de mayo acercándose, estos anuncios marcan el inicio de una fase intensa de campañas donde la selección de vicepresidenciales no solo equilibra tickets, sino que consolida alianzas y apela a votantes clave en un panorama político postcongresional marcado por la polarización y eventos como el secuestro de Quilcué.











