El senador del Pacto Histórico y excandidato presidencial Iván Cepeda, quien ocupó el segundo lugar en las elecciones del 21 de junio de 2026 y se posesionó en el Congreso acogiéndose al Estatuto de la Oposición, defendió en las últimas horas las concentraciones pacíficas programadas para el 7 de agosto en Barranquilla, Cali y Bogotá, calificándolas como una expresión de desobediencia civil y soberanía popular. Las declaraciones del congresista se dan como respuesta directa a las afirmaciones del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien había cuestionado dichas movilizaciones en los días previos a su investidura.
Cepeda, quien estará presente en la concentración convocada en Barranquilla, aseguró que las protestas buscan reivindicar el derecho democrático de la oposición en un contexto que, a su juicio, el nuevo gobierno pretende restringir. “El próximo 7 de agosto estaremos, como lo hemos hecho siempre, junto al pueblo colombiano. No aceptamos que se nos impida el ejercicio democrático del derecho que tenemos a la oposición política”, manifestó el senador, subrayando que las movilizaciones serán pacíficas y se enmarcan dentro de los mecanismos de participación ciudadana.
Cuestionamientos a la nacionalidad del presidente electo
En sus declaraciones, el excandidato presidencial también volvió a poner sobre la mesa la polémica en torno a la doble nacionalidad de Abelardo de la Espriella, quien posee ciudadanía estadounidense. Para Cepeda, esta condición genera dudas legítimas sobre la lealtad del mandatario electo con los intereses nacionales y refuerza la necesidad de que la oposición ejerza una vigilancia firme desde las calles y el Congreso. Asimismo, repudió de manera enfática lo que considera una peligrosa tendencia del gobierno entrante a confundir la protesta ciudadana con acciones terroristas.
“El próximo 7 de agosto estaremos, como lo hemos hecho siempre, junto al pueblo colombiano. No aceptamos que se nos impida el ejercicio democrático del derecho que tenemos a la oposición política”
Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico y excandidato presidencial
Las concentraciones del 7 de agosto se perfilan como el primer gran pulso entre el nuevo gobierno y la oposición, que lidera el Pacto Histórico tras la derrota electoral de junio. Mientras en Barranquilla, Cali y Bogotá se preparan movilizaciones, el ambiente político nacional se tensa ante lo que muchos analistas anticipan como una confrontación abierta entre el Ejecutivo y un sector que no reconoce como legítima la investidura de De la Espriella. En desarrollo de esta información, se esperan nuevas reacciones tanto del gobierno entrante como de la ciudadanía movilizada.












