En un hecho que ha generado indignación entre las autoridades y la ciudadanía, el vehículo Chevrolet Spark azul de placas ZIX013, inmovilizado el pasado 30 de julio de 2026 en el municipio de Cajicá, Cundinamarca, por múltiples infracciones de tránsito que incluyen circular sobre un puente peatonal y conducción temeraria, fue liberado el 4 de agosto de 2026. La salida del automotor de los patios de tránsito se produjo después de que su propietario, Edward Figueredo, presentara la documentación requerida sin necesidad de pagar las deudas acumuladas, que superan los $4.500.000 en comparendos. El vacío legal en el Código Nacional de Tránsito, Ley 769 de 2002, impide que las autoridades retengan un vehículo por infracciones graves sin una orden judicial o administrativa adicional, lo que permitió su liberación pese a la gravedad de los hechos.
El operativo que llevó a la inmovilización del conocido Spark azul fue un trabajo conjunto entre la Secretaría Distrital de Movilidad de Bogotá y las autoridades de tránsito de Cajicá, tras una alerta por las maniobras peligrosas que el conductor había realizado en la capital. Sin embargo, al momento de la liberación, no existía ninguna orden judicial o administrativa que justificara su retención más allá de las infracciones cometidas en la jurisdicción de Cajicá, por lo que el vehículo fue entregado a Figueredo y ya circula nuevamente por las calles de Bogotá. La situación ha encendido las alarmas sobre los límites de la normativa actual para enfrentar conductas que ponen en riesgo la vida de los peatones y otros actores viales.
Deudas millonarias y procesos en curso
El Chevrolet Spark azul acumula múltiples comparendos por desobedecer señales de tránsito, circular en sitios restringidos y carecer de revisión técnico-mecánica vigente. A la fecha, las deudas por multas superan los $4.500.000, y el propietario enfrenta procesos de embargo sobre sus cuentas bancarias, incluyendo la plataforma Nequi, así como una suspensión administrativa de su licencia de conducción por reincidencia en infracciones. Pese a ello, la ley no permitió a las autoridades de Cajicá retener el vehículo más allá de las 72 horas reglamentarias, ya que la norma solo contempla la inmovilización por las infracciones cometidas dentro de la propia jurisdicción y no por deudas acumuladas en otros municipios.
Indignación y llamado a la reforma legal
El concejal de Bogotá Juan David Quintero se mostró enfurecido por la liberación del automotor y responsabilizó al vacío legal por la situación. En declaraciones a medios, el cabildante expresó: “¡Absolutamente insólito! Soltaron el Spark azul y el IMBÉCIL les vio la cara a las autoridades. Este sujeto que fue capaz de subirse a un puente peatonal y poner en riesgo la vida de los ciudadanos, ya está otra vez en las calles. (…) La ley no le permitió a Cajicá retener el vehículo porque no existía una orden judicial o administrativa distinta a las infracciones de tránsito”.
“Señor alcalde Carlos Fernando Galán y @SectorMovilidad: esta es una batalla que Bogotá debe liderar. Hay que modificar el Código Nacional de Tránsito para que, en casos de conductas gravísimas que pongan en peligro la vida de las personas, prevalezca el interés general y sea posible inmovilizar estos vehículos mientras avanzan las investigaciones”.
Juan David Quintero, concejal de Bogotá
El concejal urgió al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y a la Secretaría Distrital de Movilidad a liderar una reforma al Código Nacional de Tránsito que permita la inmovilización preventiva de vehículos involucrados en conductas de alto riesgo, incluso sin orden judicial, mientras se adelantan las investigaciones correspondientes. La petición cobra fuerza tras conocerse que el caso ya fue enviado a la Fiscalía por posibles delitos de obstrucción de vía pública y falsedad marcaria, luego de que el conductor cubriera las placas del automotor en varias ocasiones.
El propietario alega abuso de autoridad y la alerta se extiende a varias ciudades
Por su parte, Edward Figueredo ha utilizado sus redes sociales para denunciar un presunto abuso de autoridad por parte de los agentes que intervinieron su vehículo. Figueredo sostiene que el Spark azul estaba estacionado y no en circulación al momento de la inmovilización, y acusa a las autoridades de falsedad ideológica. Sin embargo, una denuncia previa de un pasajero afirmó que Figueredo conducía bajo los efectos de sustancias psicoactivas, evadió controles policiales e incluso usó una identidad falsa en una aplicación de transporte. La Secretaría de Movilidad de Bogotá emitió una alerta a las ciudades de Bogotá, Cali y Villavicencio para monitorear el vehículo, aunque el concejal Quintero criticó que, pese a haberse advertido sobre la inminente liberación, no se tomaron medidas preventivas para evitar que el automotor volviera a las calles. El debate sobre los límites de la ley y la necesidad de proteger la vida en las vías queda abierto mientras el Spark azul continúa circulando.












