El icónico Palacio del Colesterol, un emblema de la cultura futbolera bogotana con fritangas y cervezas para hinchas de Santa Fe y Millonarios durante más de seis décadas, cerró sus puertas de manera definitiva la tarde del sábado 1 de febrero de 2026, junto al estadio Nemesio Camacho El Campín. La concesionaria Sencia, encargada de operar el escenario deportivo, impulsó esta medida como paso indispensable para la transformación integral del estadio en un distrito de entretenimiento, cultural y deportivo, que incluye el cerramiento del lugar en febrero y el inicio de obras en marzo, seguido de la demolición del Palacio.
Tras dos años de negociaciones entre Sencia y los comerciantes, los vendedores formalizados serán reubicados provisionalmente en unidades móviles en los sectores norte y sur del entorno, mientras algunos optaron por retirarse definitivamente. Esta despedida masiva se vivió con nostalgia entre los hinchas y locatarios, pese a la lluvia y la suspensión de un partido, marcando el fin de un espacio nacido en 1962, cuando Bogotá rozaba el millón y medio de habitantes, la Selección Colombia clasificaba a su primer Mundial en Chile y el campeonato local cumplía apenas catorce años.
Una tradición gastronómica que se renueva
El proyecto de renovación, con una inversión que supera los 2,4 billones de pesos y un plazo de ejecución entre cuatro y cinco años, busca integrar la tradición gastronómica en un nuevo complejo activo toda la semana. Según un estudio de Valora Analitik, cada puesto facturaba entre tres y seis millones de pesos por jornada de partido, con ingresos totales que superaban los 80 millones diarios en días de doble jornada o conciertos, lo que resalta la relevancia económica del Palacio.
“El Palacio es toda la vida. He vivido de él, sostuve a mi mamá y saqué adelante a la familia”
Don Carlos, fritanguero
Jenny Uribe, propietaria de ‘Tía Gladis’, expresó optimismo al afirmar que el Palacio no desaparece, sino que se renovará por completo para deleite de la hinchada. En redes sociales, el internauta Theo González Castaño evocó la historia del lugar e invitó a compartir recuerdos, subrayando su arraigo en la memoria colectiva de los bogotanos.
“Creo que vamos a mostrar un Palacio del Colesterol completamente renovado que sé que a nuestra hinchada le va a gustar. El Palacio no se acaba, nos vamos a renovar”
Jenny Uribe, propietaria de ‘Tía Gladis’
“En 1962, Bogotá apenas era una ciudad que rozaba el millón y medio de habitantes en su zona metropolitana. La Selección Colombia clasificaba a su primer mundial en Chile y el campeonato colombiano apenas tenía catorce años de vida. Ese año nació este espacio, el Palacio del Colesterol […] Así que cuéntenme cuáles son sus mejores recuerdos y memorias aquí en el Palacio del Colesterol”
Theo González Castaño, internauta
Con esta demolición, Bogotá despide un capítulo de su identidad futbolera, pero mira hacia un futuro donde la gastronomía y el deporte se fusionen en un entorno moderno y formal, preservando el espíritu del Palacio del Colesterol en el corazón del Campín.















