Un trágico accidente ocurrió en el peaje Casablanca, sobre la vía Zipaquirá-Ubaté en Cundinamarca, cuando una tractomula cargada con leche embistió once vehículos que esperaban en fila a las 5:50 de la mañana del miércoles 1 de abril, dejando un saldo de cinco fallecidos pertenecientes a una misma familia y veintiún heridos. Siete de los vehículos involucrados, incluyendo un bus y una motocicleta, se incendiaron tras el impacto, presuntamente causado por una falla en los frenos de la tractomula que se manifestó varios kilómetros antes del peaje. Las autoridades, lideradas por el secretario de Movilidad de Cundinamarca, Diego Armando Jiménez, junto con el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Agencia Nacional de Seguridad Vial y equipos técnicos externos, anunciaron una inspección conjunta para evaluar las condiciones físicas y el emplazamiento del peaje, programada para el lunes 6 de abril.
La investigación policial apunta a una falla en los frenos que ocurrió varios kilómetros antes del siniestro, sumada a posible impericia del conductor, según el teniente coronel Justo Rivero. La respuesta de emergencias tardó treinta y seis minutos en llegar según las autoridades, aunque vecinos reportaron hasta una hora de demora, agravada por la congestión vehicular típica de Semana Santa. El alcalde de Cogua, Cristian Chávez, coordinó la movilización de ambulancias y la red hospitalaria para atender a los heridos en medio del caos.
Controversia por la ubicación del peaje y alto índice de accidentalidad
El peaje Casablanca se encuentra al final de un descenso prolongado seguido de un tramo plano de seiscientos metros, lo que ha generado denuncias comunitarias por el alto riesgo que representa esta ubicación, especialmente en un corredor con elevada accidentalidad. Esta inspección responde a la presión social acumulada y al contexto de Semana Santa 2025 en Cundinamarca, que registró trece muertes en siniestros viales y identificó ciento treinta y un puntos críticos de movilidad, en tanto que a nivel nacional se contabilizaron ciento veintiocho fallecidos durante el mismo periodo.
El accidente subraya la urgencia de revisar infraestructuras viales en zonas de alto tráfico como esta, donde la combinación de pendientes pronunciadas y congestión ha sido señalada repetidamente como factor de riesgo, prometiendo las autoridades acciones concretas tras la evaluación técnica programada.











