El cirujano Julián David Duarte Ortiz negó haber realizado cirugías o modificaciones faciales a alias Pichi en la cárcel de La Dorada, mientras la Fiscalía investiga el ingreso de insumos estéticos al penal y el hallazgo de ocho millones de pesos en efectivo. Duarte Ortiz, con formación en tricología, cirugía capilar y medicina estética, fundador de D’Capilar en Medellín y cofundador de la clínica Renova, ingresó a la prisión acompañado de tres auxiliares de enfermería con una autorización fechada el 25 de mayo de 2026, firmada por el mayor Édgar Iván Pérez, entonces director del establecimiento penitenciario. Un segundo documento de junio de 2026 señala que la solicitud fue presentada por Susana Camacho, enlace de aseguramiento en salud pública. El equipo jurídico del interno tramitó el permiso para “atención dermatológica integral”, que incluía 39 insumos como 14 jeringas de ácido hialurónico, toxina botulínica y cánulas.
Óscar Camargo Ríos, alias Pichi, conocido como el “Pablo Escobar” de Bucaramanga y cabecilla del grupo delincuencial Los de San Rafa, cumple una condena de 52 años por concierto para delinquir, homicidio, desaparición forzada y narcotráfico. Fue recapturado en diciembre de 2024 en Copacabana, Antioquia, tras fugarse de la detención domiciliaria que cumplía en Medellín. Las autoridades investigan si dentro de la cárcel de La Dorada, en el departamento de Caldas, se le realizó un procedimiento estético que habría cambiado su apariencia, según fotografías divulgadas por Noticias RCN que comparan su imagen de diciembre de 2024 –con cabello corto y barba incipiente– con otra reciente en la que luce cabello y barba más largos y el rostro con mayor volumen.
Las declaraciones del cirujano y el operativo del CTI
En declaraciones a medios, Duarte Ortiz afirmó que la confianza para adelantar el trámite surgió al ver que el equipo jurídico del interno estaba compuesto por dos firmas de abogados muy organizadas y numerosas. Subrayó que no puede dar detalles del procedimiento porque debe respetar la relación médico-paciente, pero fue tajante al negar que se hubiera realizado una cirugía o modificaciones faciales con productos médico estéticos. Los registros de ingreso no precisan qué procedimiento se efectuó ni la razón clínica de cada insumo, y el Inpec no ha emitido respuesta sobre la autorización ni la persona que solicitó el ingreso del personal externo.
“Lo que sí puedo decir es que no se realizó cirugía alguna, ni tampoco modificaciones faciales, con productos médico estéticos”.
Julián David Duarte Ortiz, cirujano
El CTI realizó un operativo en la cárcel de La Dorada después de conocerse la información. Durante la inspección en oficinas administrativas y alojamientos de directivos, los agentes incautaron ocho millones de pesos en efectivo, en billetes de cien mil pesos, y retiraron cámaras de seguridad y otros elementos para análisis. La Fiscalía busca establecer el origen del dinero, su posible relación con actos de corrupción dentro del penal, y aún no ha definido a quién pertenecía ni si los hallazgos comprometen directamente a algún funcionario. También está bajo revisión el costo de la atención médica, su eventual financiación y los criterios aplicados para permitir el ingreso de los insumos estéticos a la prisión.










