Ciudadano húngaro señalado por Uribe como disidente lo responsabiliza por su seguridad

Compartir en redes sociales

Una fuerte controversia se desató en redes sociales luego de que el expresidente Álvaro Uribe Vélez señalara al autor de un mural sobre falsos positivos como presunto miembro de las disidencias de las Farc, a lo que el aludido respondió negando el vínculo y responsabilizando al exmandatario por cualquier cosa que pudiera ocurrirle. El hecho ocurrió el 19 de mayo de 2026, cuando simpatizantes del Pacto Histórico pintaron un mural en las inmediaciones de la residencia de Uribe en Rionegro, Antioquia, para recordar a las víctimas de los llamados “falsos positivos” durante el gobierno del entonces presidente. La cifra de 7.837 almas, mencionada por el autor del mural en su comentario, hacía referencia a las víctimas reconocidas por la Jurisdicción Especial de Paz (JEP).

En su cuenta de la red social X, Uribe publicó una denuncia en la que exigía a las autoridades verificar la identidad del hombre que aparecía frente a la pintura y ordenar su captura, señalándolo como alias Leopoldo Durán y asegurando que pertenecía a las disidencias al mando de alias Calarcá. Sin embargo, el usuario identificado como @AurelFlan, que firma bajo el nombre de G.T.A.A. Flandorffer, respondió directamente al expresidente en los comentarios de la publicación. “Sr. Uribe Soy la persona que estuvo recordando a los 7837 Almas que fueron “auscentadas” por el accionar de los fusiles legalizados durante su Gobierno. Ese señalamiento que Ud. me hace me autoriza hacerlo responsable de lo que me pueda suceder en Colombia!!”, escribió el ciudadano, quien más tarde sería identificado plenamente.

La intervención de Hernán Muriel

Horas después, el congresista electo del Pacto Histórico Hernán Muriel replicó en la misma red social con contundencia, desmintiendo de forma categórica la acusación del exmandatario. Muriel acompañó su mensaje con fotografías del documento de identidad del señalado, revelando que se trataba de Geza Flandorffer, un ciudadano húngaro. “Deje de mentir, no sea tan irresponsable. Usted no sacia ese deseo de estar exponiendo al peligro de muerte a las personas. El hombre del que usted hace mención es Geza Flandorffer. Ciudadano de Hungría, humanista, pacificista… NO ES NINGÚN GUERRILLERO”, afirmó el legislador, calificando la acción de Uribe como una exposición deliberada al peligro contra un extranjero que se encontraba en el país ejerciendo su derecho a la protesta pacífica.

«Deje de mentir, no sea tan irresponsable. Usted no sacia ese deseo de estar exponiendo al peligro de muerte a las personas. El hombre del que usted hace mención es Geza Flandorffer. Ciudadano de Hungría, humanista, pacificista… NO ES NINGÚN GUERRILLERO»

Hernán Muriel, congresista electo del Pacto Histórico

El episodio ocurre en medio del debate nacional por las revelaciones de la JEP sobre los falsos positivos, que han aumentado la tensión política. El mural, realizado por simpatizantes del Pacto Histórico, buscaba visibilizar a las víctimas y generar presión sobre el Estado para que se esclarezcan estos crímenes. La reacción de Uribe, que pidió la captura inmediata del hombre sin verificar su identidad, ha sido criticada por diversos sectores que consideran que una acusación de esta magnitud, sin sustento, puede poner en riesgo la integridad de un ciudadano extranjero que, según la documentación presentada, no tiene vínculo alguno con grupos armados. Hasta el cierre de esta edición, no se conocía una respuesta de las autoridades sobre la denuncia del expresidente.

Sigue leyendo