Johnny José Benavides Caballero se convirtió en el protagonista de un video viral que denuncia un presunto caso de discriminación policial por su aspecto físico y vestimenta, mientras transitaba por una calle con una camiseta del Junior de Barranquilla. En las imágenes, difundidas ampliamente en redes sociales con crédito a la cuenta @laretoricanoticias en Instagram, se observa cómo dos patrulleros en motocicleta lo abordan y le exigen revisar su teléfono móvil, lo que generó una fuerte reacción del ciudadano.
Benavides Caballero, quien grabó el encuentro completo, cuestionó el trato recibido por parte de los uniformados, argumentando que su apariencia no lo convierte en menos persona. El incidente, ocurrido en una calle no especificada, escaló cuando uno de los patrulleros le ordenó imperativamente «¡Despégala!» al revisar el dispositivo, a pesar de que el ciudadano afirmaba estar en buen orden. Vestido con la camiseta del equipo barranquillero, Benavides relató que el requerimiento policial surgió de manera repentina, avivando el debate sobre posibles prejuicios basados en la imagen personal.
El mensaje de denuncia en redes sociales
El video no tardó en viralizarse, desatando numerosas reacciones en plataformas digitales y un amplio debate sobre el comportamiento policial y la discriminación por apariencia o vestimenta. Benavides Caballero aprovechó la grabación para dirigirse directamente a la ciudadanía y a los agentes, enfatizando la necesidad de un trato más humano hacia los transeúntes.
«Buenas noches para todos, mi gente. El amigo dice que de repente el aspecto mío me hace menos persona que él. (…) Soy una persona que prácticamente que lo que les dice a ellos es que traten mejor al ciudadano.»
Johnny José Benavides Caballero
En otro momento del registro, el ciudadano expresó su incredulidad ante la orden policial: «¿Cómo es posible que si yo voy para acá, él me pide por decir el teléfono, si está en buen orden y me dice: ¡Despégala!?», para luego concluir con un llamado a la reflexión: «Nadie es mejor persona que nada porque yo esté vestido así. Usted sabe que se expresó mal. Dios los bendiga y los disculpo». Este episodio resalta tensiones recurrentes entre la ciudadanía y las autoridades, invitando a una revisión de protocolos y sensibilización en el servicio policial.

















