Ciudadanos de Popayán y gobernador del Cauca exigen que Abelardo de la Espriella visite Cauca

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El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, y un grupo de ciudadanos de Popayán alzaron su voz para exigir al presidente Abelardo de la Espriella que visite de manera urgente el departamento y atienda de primera mano la crisis de seguridad que ha escalado tras un atentado con explosivos en el peaje El Mango, ocurrido el domingo 11 de octubre en la vereda La Depresión, municipio de La Sierra. En la explosión, tres civiles resultaron heridos, sumándose a una serie de hechos violentos que incluyen fuego cruzado en el corregimiento de Dinde, en Cajibío, y la activación de explosivos en una vía terciaria de El Patía.

El mandatario regional, en declaraciones públicas dirigidas al ministro de Defensa, José Eduardo Mora, reiteró un llamado urgente al Gobierno Nacional para que envíe a toda la cúpula militar al Cauca con el fin de articular acciones y coordinar respuestas conjuntas contra los grupos armados ilegales. “El Cauca está siendo sometido a una violencia sistemática que golpea todas nuestras subregiones y amenaza la vida, la tranquilidad y la seguridad de nuestra población civil”, afirmó Guzmán, quien subrayó que la presencia presidencial y de la cúpula militar es indispensable para frenar la escalada violenta.

Pancarta ciudadana frente a una iglesia

La indignación no solo se expresó en las declaraciones oficiales. Frente a una iglesia de Popayán, ciudadanos exhibieron una pancarta con un mensaje directo al presidente: “Doc Abelardo, acá hay muy poca voluntad para recuperar la seguridad de barrios, comunas, carreteras, vías y también darle un freno a la minería ilegal”. La protesta simbólica refleja el malestar de una población que, según los líderes locales, se siente desatendida por el Ejecutivo en medio de una crisis que no da tregua.

El contexto de esta exigencia se enmarca en la decisión del Gobierno de convocar un consejo de seguridad en Cali, el lunes 12 de octubre, con participación de autoridades del Valle del Cauca y del Cauca, en lugar de realizarlo en territorio caucano. Esa determinación generó críticas locales, al considerar que se minimiza la gravedad de los hechos que azotan al departamento. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, quien participó en el encuentro en Cali, aseguró que el Gobierno garantizará el derecho a la manifestación pacífica y hará seguimiento a los hechos violentos, anticipando que esta será una semana de protestas. “En este Gobierno nos preparamos y nos anticipamos. Sabemos que esta es una semana de protestas y el motivo de esta reunión es garantizar la protesta pacífica”, declaró Lara, quien añadió que se hará monitoreo en Cali, Cauca y Nariño.

“Doc Abelardo, acá hay muy poca voluntad para recuperar la seguridad de barrios, comunas, carreteras, vías y también darle un freno a la minería ilegal”

Ciudadanos de Popayán, pancarta frente a una iglesia

“El Cauca está siendo sometido a una violencia sistemática que golpea todas nuestras subregiones y amenaza la vida, la tranquilidad y la seguridad de nuestra población civil”

Octavio Guzmán, gobernador del Cauca

“Reiteramos el llamado urgente al Gobierno Nacional y esperamos la presencia de toda la cúpula militar en el Cauca para articular acciones y coordinar respuestas conjuntas”

Octavio Guzmán, gobernador del Cauca

“En este Gobierno nos preparamos y nos anticipamos. Sabemos que esta es una semana de protestas y el motivo de esta reunión es garantizar la protesta pacífica”

Rodrigo Lara, ministro del Interior

Mientras el Gobierno anuncia monitoreo y medidas para la protesta pacífica, las comunidades de Dinde, en Cajibío, aún se recuperan del fuego cruzado que las expuso el domingo, y en El Patía los ocupantes de un taxi abandonaron el vehículo ante la presencia de soldados, momentos antes de que se reportara la activación de explosivos en la vía terciaria. La exigencia del gobernador y los ciudadanos de Popayán deja claro que, para el Cauca, la respuesta desde Cali no es suficiente: se necesita la presencia directa del presidente y de la cúpula militar para recuperar la seguridad en barrios, comunas, carreteras y vías, y frenar de una vez por todas la minería ilegal que alimenta la violencia.

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