El Clan del Golfo, autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, ha intensificado sus operaciones armadas y logísticas en el departamento de Chocó y la frontera con Panamá, tras la orden del presidente Gustavo Petro de suspender las capturas de 29 de sus miembros que debían concentrarse en Zonas de Ubicación Temporal. Fuentes de inteligencia militar revelaron a Caracol Radio que estos grupos están trasladando tropas, armamento, material de intendencia y clorhidrato de cocaína por ríos como el Atrato y sus afluentes, incluyendo los de Salaquí, Truandó y Buchadó, así como por corredores marítimos en zonas como Unguía, Acandí, Capurganá, Riosucio, Belén de Bajirá y el río Cacarica.
Esta escalada se atribuye directamente a la reducción de la presión judicial y militar derivada de la suspensión de capturas, lo que ha permitido al Clan del Golfo consolidar su control sobre rutas clave de narcotráfico. Líderes como Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo; Elkin Casarrubia Posada, alias El Cura; y alias Monseñor, coordinan estas acciones junto al Frente Pablo José Montalvo Cuitiva, responsable del manejo de corredores entre Riosucio, Belén de Bajirá, el río Cacarica y las zonas fronterizas colombo-panameñas. Alias Monseñor, en particular, dirige el narcotráfico, las finanzas y la explotación ilegal de oro en la frontera.
Unguía, epicentro estratégico del narcotráfico
Unguía ha resurgido como un punto neurálgico para estas actividades ilícitas debido a su posición privilegiada entre el Caribe y Chocó, permitiendo conexiones rápidas hacia Acandí, Sapzurro, Capurganá y Panamá. La falta de presencia constante de la fuerza pública en las cabeceras de los ríos Salaquí y Truandó ha facilitado esta consolidación de rutas, según las fuentes consultadas.
“La intención es mover al máximo el clorhidrato de cocaína que tienen represado y consolidar el control sobre las poblaciones”
Fuente militar, a Caracol Radio
“Unguía está prácticamente en el centro entre el Caribe y Chocó. De Unguía usted se tira a Acandí, Sapzurro, Capurganá, Panamá”
Fuentes militares, a Caracol Radio
Esta situación pone en alerta a las autoridades, ya que la orden presidencial, aunque orientada a procesos de paz, ha generado un vacío operativo que el Clan del Golfo aprovecha para fortalecer su dominio territorial y logístico en una de las regiones más críticas para el narcotráfico en Colombia.












