La reconocida presentadora de televisión colombiana Claudia Bahamón rompió su silencio y reveló públicamente su dura lucha contra la depresión posparto tras el nacimiento de sus hijos Samuel y Luca. Durante la participación en un pódcast, la conductora, conocida por su carisma en pantalla, ofreció un desgarrador testimonio en primera persona sobre los episodios de aislamiento, culpa profunda y la incapacidad de establecer un vínculo afectivo con su recién nacido. Su objetivo principal es eliminar el estigma que rodea la salud mental materna y motivar a otras mujeres a buscar ayuda profesional sin temor al juicio.
Bahamón relató que la difícil situación emocional comenzó tras dar a luz a su primer hijo, Samuel. En ese entonces, la ausencia de su esposo, el director Simón Brand, quien debió viajar por compromisores laborales, agravó significativamente su estado de ánimo. “Quería estar sola, no permitía la presencia de nadie a mi alrededor, ni de mis amigos, ni de mi mamá, ni de mi esposo, y cuando sentía que Samuel estaba cerca, era como si me abrieran el grifo de las lágrimas”, confesó la presentadora, describiendo una realidad que durante mucho tiempo permaneció oculta tras su sonrisa pública.
El drama de aparentar alegría
La situación se tornó insostenible cuando, tan solo dos semanas después del parto de su segundo hijo, Luca, Bahamón debió regresar a su trabajo en la radio. Durante tres horas diarias, se enfrentaba a un programa en el que debía irradiar alegría y buen ánimo para entretener a los oyentes, mientras en su interior libraba una batalla contra la tristeza. “Eran tres horas en donde debía tener la mejor actitud; no podía estar triste. Por el contrario, debía encargarme de divertir a los oyentes. Pero muy pronto empecé a sentir que llevaba a cuestas la vida del payaso”, declaró, comparando su sufrimiento interno con la máscara del payaso que debe hacer reír mientras llora.
La presentadora ahondó en los síntomas más dolorosos, como la incapacidad de mirar a su bebé a los ojos. “No era capaz de mirar a los ojos a mi bebé, no era capaz de oírlo llorar, ni de tenerlo en mis brazos, la culpa me agobiaba”, expresó con franqueza, revelando el profundo conflicto interno que la llevó a cuestionarse su propia identidad. “Todos los días me preguntaba: Claudia, ¿qué te pasa? Te desconozco. Esta no eres tú. Reconozco que eres sensible, pero esta no eres tú. La mente lo puede todo, ¿por qué lloras? ¿Acaso no tienes la vida más linda del mundo?”, relató, retratando la angustia de sentirse desconectada de la vida que consideraba perfecta.
Este testimonio cobra especial relevancia a la luz de la información médica. Según la Clínica Mayo, la depresión posparto es una complicación médica que requiere atención, no un defecto de carácter ni una señal de debilidad. Entre sus síntomas se encuentran el estado de ánimo depresivo, el llanto excesivo, la dificultad para vincularse con el bebé, el aislamiento social y los sentimientos de culpa. Sus causas pueden incluir factores genéticos, cambios hormonales y dificultades emocionales, y puede comenzar en las primeras semanas tras el parto o incluso meses después. Sin tratamiento, esta condición puede afectar gravemente la relación madre-hijo. Bahamón, al compartir su experiencia, busca demostrar que la maternidad, aunque maravillosa, puede estar acompañada de altibajos emocionales que requieren comprensión y, sobre todo, apoyo profesional para sanar.
“Quería estar sola, no permitía la presencia de nadie a mi alrededor, ni de mis amigos, ni de mi mamá, ni de mi esposo, y cuando sentía que Samuel estaba cerca, era como si me abrieran el grifo de las lágrimas”
Claudia Bahamón, Presentadora de televisión colombiana
“Eran tres horas en donde debía tener la mejor actitud; no podía estar triste. Por el contrario, debía encargarme de divertir a los oyentes. Pero muy pronto empecé a sentir que llevaba a cuestas la vida del payaso”
Claudia Bahamón, Presentadora de televisión colombiana












