El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Colombia estableció un tope de gastos de 18.555 millones de pesos y una reposición de 8.287 pesos por cada voto válido para las consultas interpartidistas que se realizarán el 8 de marzo de 2026, en el marco de la Resolución 12111. Esta medida regula la financiación de las campañas destinadas a definir candidaturas presidenciales a nivel nacional, con fondos que deberán manejarse a través de una cuenta bancaria exclusiva supervisada y reportados en el sistema Cuentas Claras. La decisión involucra a entidades como la Misión de Observación Electoral (MOE), la candidata Claudia López de la Consulta de las Soluciones y al Registrador Nacional Hernán Penagos, en un contexto de más de 41 millones de electores habilitados.
Estas cifras representan un aumento significativo respecto a 2025, donde el tope era de 6.080 millones de pesos, un incremento del 205 por ciento, y la reposición por voto de 2.555 pesos, que sube un 224 por ciento. Para acceder a la reposición, las organizaciones deben superar el umbral mínimo del 3 por ciento de los votos válidos nacionales en el Senado, sin exceder el tope de gastos, y cumplir con el informe en Cuentas Claras. La reposición cubre deudas, inversiones privadas, créditos y aportes personales o familiares, pero no donaciones. En las tarjetones electorales podrán incluirse hasta tres opciones, una por organización en las consultas.
Alertas sobre desigualdades y ejemplos recientes
La MOE ha advertido sobre posibles variaciones sustanciales y un tratamiento diferenciado que podría generar desigualdades, especialmente en un escenario de austeridad fiscal donde se cuestiona el uso de recursos públicos. Esto favorece a organizaciones con alto respaldo popular, como se vio en resultados recientes donde Claudia López obtuvo el 92,9 por ciento en preconteo, con proyecciones de 400.000 votos que le generarían 336 millones de pesos en reposición. En contraste con 2025, que carecía de límites detallados para propaganda ni reglas de acceso a medios, los ganadores de estas consultas deberán inscribirse como candidatos presidenciales únicamente por su colectividad política.
“variaciones sustanciales”
Misión de Observación Electoral (MOE)
“tratamiento diferenciado”
Misión de Observación Electoral (MOE)
Ejemplos de 2022 ilustran el impacto: Miguel Uribe Turbay recibió 1.770 millones de pesos por 223.167 votos, mientras María Fernanda Cabal obtuvo cifras similares con 196.865 votos. Sectores como Abelardo de la Espriella y el Pacto Histórico no participarán en estas consultas, lo que acentúa las dinámicas de competencia. Esta regulación busca transparentar la financiación, pero las alertas de la MOE subrayan la necesidad de equidad en el proceso electoral rumbo a 2026.











