El Consejo Nacional Electoral (CNE) se encuentra en medio de una controversia que mantiene bloqueada la certificación completa de la Cámara de Representantes, debido a una disputa por la séptima y última curul de Cundinamarca. Esta situación, que involucra a los partidos Mira, Liberal y Cambio Radical, también ha retrasado la adjudicación de las curules de las circunscripciones indígena y afro, cuyo otorgamiento debe ser el último paso del proceso electoral, según el procedimiento establecido. El organismo electoral ya había culminado los escrutinios presidenciales y de Senado, por lo que la Cámara es el único pendiente para cerrar el ciclo electoral de 2026.
La disputa se centra en una diferencia de aproximadamente cien votos a favor del Partido Mira sobre el Partido Liberal, pero las reclamaciones presentadas por los liberales podrían alterar ese resultado. Además, Cambio Radical también reclama el escaño, lo que ha generado un complejo escenario jurídico. De las siete curules que le corresponden a Cundinamarca, seis ya están definidas: tres para el Pacto Histórico, una para el Centro Democrático, una para el Partido Conservador y una para el Partido Liberal. La séptima, en disputa, es la que mantiene en vilo la certificación.
Ponencia rechazada y recusación fallida
El magistrado Álvaro Hernán Prada presentó una ponencia que favorecía a Cambio Radical, pero la sala plena del CNE la rechazó el 11 de julio de 2026. La filtración de este documento en redes sociales generó tensiones adicionales, y tanto el Mira como el Partido Liberal divulgaron comunicados advirtiendo que la decisión no tenía sustento electoral. Tras el rechazo, el caso pasó a la magistrada Alba Lucía Velásquez, quien deberá presentar una nueva ponencia entre el 16 y el 17 de julio. Sin embargo, Cambio Radical intentó impedir su participación recusándola, pero el CNE en pleno desestimó la recusación el 15 de julio.
La decisión de Velásquez definirá si el Mira conserva la curul o si el Partido Liberal obtiene un segundo escaño en la Cámara por Cundinamarca. Mientras tanto, el cierre del período de cuatro años del CNE se ha visto afectado por esta demora, que se suma a la complejidad del escrutinio de 2026, donde en marzo se adjudicaron casi todas las curules, quedando pendientes las de Chocó –que se resolvió el 11 de julio–, Cundinamarca, indígena y afro. La demora en estas dos últimas no obedece a un conflicto político, sino a un requisito procedimental: deben ser las últimas en otorgarse, una vez concluida la totalidad de la Cámara de Representantes.












