La Confederación Sudamericana de Fútbol anunció este lunes 2 de noviembre, a través de sus cuentas oficiales en redes sociales, que Colombia será el país anfitrión del Campeonato Sudamericano Sub-20 de 2027, certamen que se disputará entre el 22 de enero y el 7 de febrero de ese año. El organismo que reúne a las diez asociaciones nacionales de la región confirmó así la designación del país como sede de un torneo históricamente conocido como la «Juventud de América» y que constituye una de las principales competencias de formación del fútbol sudamericano. La información fue difundida con material gráfico en Instagram, incluida una imagen de la copa del certamen, sin que hasta el momento se hayan precisado las ciudades, los estadios ni el calendario partido por partido.
El anuncio llega con un componente especial para el fútbol colombiano: será la sexta vez que el país organice el Sudamericano de la categoría, después de las ediciones de 1964, 1987, 1992, 2005 y 2023. Ese historial como local incluye dos títulos, en 1987 y en 2005, además de tres terceros puestos en 1964, 1992 y 2023. La edición de hace tres años se jugó con sedes en Cali y Bogotá, y terminó con la selección nacional en el tercer lugar, por detrás de Brasil y Uruguay, con un cupo al Mundial Sub-20 de Argentina, donde el equipo cayó en cuartos de final frente a Italia.
Un torneo con cupos mundialistas en juego
El Campeonato Sudamericano Sub-20 reúne a las diez selecciones de la Conmebol: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. En juego estarán cuatro cupos directos al Mundial Sub-20 de la FIFA y un pasaje al repechaje intercontinental. La cita orbital de la categoría está programada para disputarse entre el 17 de septiembre y el 9 de octubre de 2027, en Azerbaiyán y Uzbekistán, de modo que el torneo sudamericano se convertirá en la primera gran prueba clasificatoria del ciclo para las diez delegaciones.
El formato del certamen contempla una fase de grupos con dos zonas de cinco equipos cada una y tres clasificados por grupo, que darán paso a un hexagonal final todos contra todos. No hay semifinales, final ni partido por el tercer puesto: el campeón se define por puntos, y los desempates contemplan los resultados entre los equipos implicados, la diferencia de gol, los goles anotados y la menor cantidad de tarjetas recibidas. Se trata de una competencia cuya denominación cambió en 1977, cuando pasó de llamarse Campeonato Sudamericano Juvenil al actual Sub-20, destinado a futbolistas que no superen esa edad.
La presión deportiva de jugar en casa
La organización supone, además, una exigencia deportiva adicional para la selección local, que buscará aprovechar la localía para asegurar su presencia en el Mundial Sub-20 de 2027. La memoria reciente ofrece argumentos alentadores: el plantel campeón de 2005, invicto en casa, incluyó a jugadores como Radamel Falcao García, Fredy Guarín, Hugo Rodallega, Cristian Zapata y Juan Camilo Zúñiga, varios de los cuales sostuvieron después una larga trayectoria en la selección absoluta y en el fútbol internacional.
Por ahora, la Conmebol no ha informado las ciudades, los estadios ni el calendario detallado de la edición colombiana, detalles que resultan determinantes tanto para la logística de las delegaciones visitantes como para la planificación del equipo local y de las plazas donde se concentrará la afición. La designación de Colombia como sede confirma la confianza del organismo regional en la infraestructura y la experiencia organizativa del país, que en 2023 ya asumió con solvencia un torneo de esta magnitud y que ahora tendrá cuatro años para preparar la sexta edición de la «Juventud de América» en su territorio.










