La selección Colombia ya conoce a su rival en los octavos de final del Mundial 2026: se enfrentará a Ghana el próximo 3 de julio a las 8:30 p. m. (hora colombiana) en el Estadio Kansas City de Estados Unidos. El equipo dirigido por Néstor Lorenzo llega como líder del grupo K con siete puntos, tras vencer 1-3 a Uzbekistán y 1-0 a República Democrática del Congo, además de empatar sin goles frente a Portugal. Por su parte, las Estrellas Negras accedieron como uno de los mejores terceros del grupo L, con cuatro puntos producto de una victoria 1-0 sobre Panamá, un empate 0-0 con Inglaterra y una derrota 1-2 ante Croacia. Este duelo marca el primer enfrentamiento entre ambas selecciones en la historia de las Copas del Mundo.
Un antecedente amargo contra un africano en octavos
La única vez que Colombia se midió ante un equipo africano en la segunda fase de un Mundial fue en Italia 1990, cuando cayó 2-1 ante Camerún en tiempo extra. Aquel partido, disputado en el Estadio San Paolo de Nápoles, quedó marcado por la actuación de Roger Milla, quien ingresó al minuto 54 y anotó un doblete en la prórroga (minutos 106′ y 109′). El descuento llegó por intermedio de Bernardo Redín al minuto 115, pero no fue suficiente. La jugada más recordada de ese encuentro fue el error del arquero René Higuita, quien intentó un amague fuera del área y Milla le robó el balón para sentenciar el segundo gol. Camerún avanzó a cuartos de final y Colombia quedó eliminada.
Desde entonces, el historial del combinado nacional frente a selecciones africanas en Mundiales es favorable: cuatro victorias en fase de grupos contra Túnez (1998), Costa de Marfil (2014), Senegal (2018) y República Democrática del Congo (2026), y solo esa derrota ante Camerún. En total, Colombia ha anotado cuatro goles en la presente fase de grupos, dos de ellos del lateral Daniel Muñoz, que se ha convertido en la principal arma ofensiva del equipo. Bajo la dirección técnica de Néstor Lorenzo, esta será la segunda vez que se mide a un rival africano, considerando amistosos y partidos oficiales. Ahora, el reto es romper el mal precedente de 1990 y avanzar a cuartos de final por segunda vez en su historia.












