En una intervención contundente ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador de Colombia, Mauricio Gaona, calificó este martes 29 de septiembre la ofensiva rusa en Ucrania como una «invasión ilegal» y advirtió que amenazar con privar de servicios básicos a la población durante el invierno bordea un crimen de lesa humanidad. Durante el debate en el marco del 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el representante de la delegación del presidente Abelardo de la Espriella señaló que las acciones de Rusia constituyen una violación flagrante del derecho internacional humanitario y de la soberanía ucraniana.
Gaona, en nombre del gobierno colombiano, denunció los ataques sistemáticos contra la población civil y la infraestructura crítica de Ucrania, incluyendo instalaciones energéticas, industriales, portuarias, ferroviarias y de fabricación de armamento. El embajador subrayó que casi un millar de niños han muerto en medio de la invasión, una cifra que, en sus palabras, evidencia la magnitud de una crisis humanitaria que no puede ser tratada como un simple conflicto armado. La intervención también hizo eco de los recientes ataques rusos cerca de la frontera ucraniana con Polonia, incluido un impacto en la aldea de Starovoitove que dañó un puesto de control fronterizo, lo que agrava aún más la tensión en la región.
«No es una guerra, es una invasión ilegal»
Con un tono categórico, el embajador Gaona trazó una línea clara entre la narrativa del Kremlin y lo que, a juicio de Colombia, ocurre realmente en el terreno. Para la delegación colombiana, la magnitud de las víctimas y la naturaleza de los ataques desvirtúan cualquier intento de presentar la ofensiva como una operación limitada o defensiva. «No se trata de una guerra, no es un conflicto, es una invasión ilegal. Esto teniendo en cuenta el número de víctimas en este momento, es un ataque insensato contra la población de Ucrania, contra la cultura, contra los derechos lingüísticos», afirmó el representante ante el máximo órgano de seguridad internacional.
«No se trata de una guerra, no es un conflicto, es una invasión ilegal. Esto teniendo en cuenta el número de víctimas en este momento, es un ataque insensato contra la población de Ucrania, contra la cultura, contra los derechos lingüísticos.»
Mauricio Gaona, embajador de Colombia ante la ONU
El embajador colombiano fue más allá al advertir que la estrategia de atacar infraestructuras vitales precisamente antes del invierno podría configurar un crimen de lesa humanidad. En su discurso, Gaona se preguntó si el mundo está asistiendo al anuncio de un crimen contra la humanidad antes de que tenga lugar, en referencia directa a la posibilidad de que millones de ucranianos queden sin calefacción, agua y electricidad en los meses más fríos. «Es un ataque generalizado contra la población de Ucrania. Por lo tanto, Colombia se pregunta: ¿estamos viendo el anuncio de un crimen contra la humanidad antes de que tenga lugar?», manifestó.
«Es un ataque generalizado contra la población de Ucrania. Por lo tanto, Colombia se pregunta: ¿estamos viendo el anuncio de un crimen contra la humanidad antes de que tenga lugar?»
Mauricio Gaona, embajador de Colombia ante la ONU
Soberanía y derechos humanos: la posición de Colombia
Uno de los ejes centrales de la intervención fue la defensa del derecho internacional humanitario por encima de cualquier pretensión de soberanía estatal. Gaona fue enfático al recordar que ningún Estado puede invocar su soberanía para cometer violaciones sistemáticas de los derechos humanos, y que principios como la distinción, la proporcionalidad, la necesidad y la humanidad deben regir cualquier acción bélica. «Ninguna soberanía de ningún Estado bajo el derecho internacional está por encima de los derechos humanos, y especialmente del derecho internacional humanitario. La soberanía no excluye la aplicación de los principios de distinción, proporcionalidad, necesidad y humanidad», subrayó el embajador ante el Consejo de Seguridad.
La delegación colombiana también puso de relieve las consecuencias transnacionales del conflicto, que trascienden las fronteras ucranianas. En ese sentido, Gaona condenó el reclutamiento de ciudadanos de distintas nacionalidades para combatir en la guerra y respaldó la petición de Panamá para repatriar a sus connacionales involucrados en el conflicto. Asimismo, Colombia expresó su solidaridad con los países africanos, especialmente afectados por el impacto de la guerra en la seguridad alimentaria mundial, y recordó que la interrupción de las cadenas de suministro de granos y fertilizantes castiga con dureza a las poblaciones más vulnerables del planeta.
Ante el estancamiento diplomático, y después de que el 22 de septiembre Rusia rechazara las propuestas de alto el fuego presentadas por el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en la propia Asamblea General, la delegación colombiana instó a considerar los esfuerzos de paz liderados por Estados Unidos como una vía para resolver la situación. Gaona concluyó su intervención con una advertencia histórica: «La historia juzgará gravemente a quienes dicen luchar por la libertad o la soberanía mientras matan a la humanidad». Un mensaje final de Colombia que resuena como un llamado a la conciencia del Consejo de Seguridad.
«La historia juzgará gravemente a quienes dicen luchar por la libertad o la soberanía mientras matan a la humanidad.»
Mauricio Gaona, embajador de Colombia ante la ONU
Ante la comunidad internacional, el embajador cerró con un mensaje claro de la República de Colombia: «La historia los observa, el mundo los observa y esperamos no otra cosa que la resolución pacífica de esta guerra». La intervención deja en evidencia la postura firme del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella frente a la invasión rusa, al tiempo que posiciona a Colombia como una voz crítica en el escenario multilateral, dispuesta a denunciar las violaciones al derecho internacional y a exigir rendición de cuentas.










