Un equipo de 73 rescatistas colombianos, acompañado por cuatro caninos especializados en búsqueda, partió en la madrugada del viernes 26 de junio de 2026 hacia Venezuela para sumarse a las labores humanitarias tras los devastadores terremotos que sacudieron la región centro-norte del país. Las dos aeronaves Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana despegaron a las 3:30 a.m. desde el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam) con destino a Maiquetía, llevando al Grupo de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR 1), conformado por bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil, efectivos del Ejército, la Policía y la Armada de distintas regiones de Colombia. El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Javier Pava – quien lidera la operación aclarando la inconsistencia en algunas comunicaciones iniciales–, explicó que este contingente está certificado por Unisdar para operaciones complejas y cuenta con experiencia en escenarios de alta peligrosidad.
Los sismos, registrados el miércoles 24 de junio de 2026 con magnitudes de 7,2 y 7,5, tuvieron su epicentro cerca de Morón, en el estado Carabobo, y provocaron una tragedia de proporciones: casi 200 víctimas fatales y más de 1.000 heridos, según los primeros balances oficiales. La secuencia sísmica incluyó cuatro réplicas posteriores que generaron pánico en las calles y daños materiales significativos. Aunque la situación «está retornando a la normalidad, entre comillas, pero hay mucha afectación», según reportes de las autoridades locales, el panorama sigue siendo crítico en las zonas más golpeadas, donde aún se busca a posibles sobrevivientes bajo los escombros de edificios colapsados o con riesgo de derrumbe.
Coordinación y acreditación en terreno
Apenas llegados a Venezuela, el equipo colombiano inició el proceso de acreditación ante el comando de operaciones local, paso indispensable para ponerse a disposición de las autoridades venezolanas. «Estamos haciendo en este momento el proceso de acreditación y ponernos a disposición del comandante de las operaciones», señaló Javier Pava desde el lugar de despliegue. «Inmediatamente nos desplegaremos hasta el sitio para realizar la primera labor, que es la planificación de las actividades. Ahí hay un equipo de ingenieros, planificadores», agregó. Este grupo incluye además un patólogo forense para evaluar estructuras y diseñar estrategias de ingreso a zonas de alto riesgo.
«Lo primero acá es el tema que tiene que ver con el tema de salvar vidas. Donde haya vida, hay una esperanza y allí estamos dispuestos a contribuir en que cada vez tengamos menos personas que fallezcan»
Javier Pava, director de la Ungrd
El embajador de Colombia en Venezuela, Milton Rengifo, confirmó que el personal diplomático y consular se encuentra a salvo, a pesar de que la sede consular en Chacaíto, Caracas, sufrió daños materiales. Hasta el momento no se han reportado colombianos fallecidos, heridos ni solicitudes de asistencia consular, ni tampoco incidentes con connacionales privados de libertad. La Ungrd ya coordina el envío de un segundo y tercer equipo con ayuda médica y humanitaria, que incluirá insumos hospitalarios y asistencia básica para las poblaciones afectadas. «Estamos coordinando otro envío de ayudas humanitarias que tiene que ver con temas médicos, con asistencia humanitaria, que llegará en un segundo y tercer equipo», precisó Pava, quien destacó que la prioridad absoluta es la búsqueda de sobrevivientes en las zonas más devastadas.
El equipo colombiano, compuesto por hombres y mujeres entrenados y certificados para tareas complejas, representa la solidaridad activa de Colombia ante la emergencia del vecino país. Con un enfoque meticuloso de planificación y evaluación, los rescatistas se preparan para trabajar en los puntos donde aún persiste la esperanza de encontrar vida entre los escombros, mientras las autoridades locales continúan contabilizando los estragos de los sismos que marcaron una jornada trágica para Venezuela.












