En Colombia, la ley restringe estrictamente la publicación de fotos de menores en redes sociales como Instagram o TikTok sin el consentimiento expreso de ambos padres, incluso en casos de patria potestad compartida por separación o divorcio. Estas imágenes se consideran datos sensibles según la Ley 1581 de 2012, y cualquier vulneración permite acciones judiciales rápidas, como la conciliación o una acción de tutela ante un juez, para garantizar la protección de la intimidad de los niños, amparada en el artículo 15 de la Constitución Política, y el interés superior del menor, establecido en el artículo 44.
Los jueces han ordenado en múltiples fallos la eliminación inmediata de estas publicaciones, concediendo solo 48 horas bajo pena de desacato, mientras que la acción de tutela debe resolverse en un plazo máximo de 10 días. Esta normativa busca prevenir riesgos graves como el ciberacoso, la suplantación de identidad o la exposición a pedofilia, dejando una huella digital permanente que afecta la dignidad del menor, tal como lo prohíbe el artículo 33 de la Ley 1098 de 2006.
Contexto legal y decisiones de la Corte Constitucional
La Corte Constitucional ha respaldado consistentemente estas medidas en tutelas que ordenan el retiro de imágenes, enfatizando que la patria potestad compartida prohíbe decisiones unilaterales sobre la imagen del menor. La Ley 1581 clasifica las fotos de niños como datos sensibles, permitiendo su publicación solo si prima el interés superior del menor, lo cual rara vez se justifica en redes sociales.
Pasos para actuar ante una publicación indebida
Para remediar una infracción, el primer paso es una comunicación escrita al otro progenitor, seguida de un reporte directo en las plataformas como Meta o TikTok. Si no hay respuesta, se puede solicitar una audiencia en la Defensoría del Pueblo o la Comisaría de Familia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), culminando en una tutela si es necesario. Además, la negativa de un niño preadolescente o adolescente a ser fotografiado debe respetarse siempre, reforzando su autonomía en la protección de su privacidad.
Esta regulación subraya la responsabilidad parental compartida en la era digital, recordando a familias en Manizales y todo el país la importancia de consensuar antes de compartir momentos cotidianos de los hijos en línea, evitando así consecuencias legales y daños irreparables a su desarrollo emocional y seguridad.












