Colombia se consolidó como la nacionalidad con mayor flujo migratorio hacia España durante el primer semestre de 2026, según las cifras provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE). Entre enero y junio, 72.600 colombianos llegaron al país ibérico, mientras que en el mismo período el colectivo también encabezó las salidas, con 11.500 emigraciones registradas solo en el segundo trimestre. Estos datos reflejan una dinámica en la que la comunidad colombiana no solo lidera las entradas, sino que también muestra un importante movimiento de retorno o reubicación.
El desglose trimestral revela que en los primeros tres meses del año arribaron 38.600 colombianos, cifra que descendió a 34.000 en el segundo trimestre, lo que representa una caída del 11,9% y 4.600 llegadas menos. Pese a esta disminución, Colombia mantuvo una amplia ventaja sobre el segundo país de origen. En el primer trimestre, Marruecos ocupó ese lugar con 25.700 entradas, una diferencia de 12.900 personas; en el segundo trimestre, Venezuela ascendió al segundo puesto con 23.300 llegadas, superando por 10.700 a Colombia. Marruecos, por su parte, pasó de 25.700 a 21.100 entradas y cayó del segundo al tercer lugar entre trimestres.
En el capítulo de la emigración, los colombianos también se destacaron. Durante el primer trimestre, 11.200 colombianos salieron de España, ubicándose en segundo lugar detrás de Marruecos (11.700). Sin embargo, en el segundo trimestre, la emigración colombiana aumentó ligeramente a 11.500, mientras que la marroquí descendió a 10.900, colocando a Colombia como el colectivo con más salidas. El saldo neto migratorio fue positivo para los colombianos: +27.400 en el primer trimestre y +22.500 en el segundo, acumulando un superávit de 49.900 personas en el semestre.
Estos flujos ocurren en un contexto de crecimiento poblacional récord en España. A 1 de julio de 2026, la población alcanzó los 49.801.559 habitantes, el máximo histórico, tras un incremento de 201.199 personas en el semestre (97.021 en el primer trimestre y 104.178 en el segundo). El motor exclusivo de este crecimiento fue la población nacida en el extranjero, ya que la nacida en España retrocedió en 31.822 personas en el primer trimestre y en 20.367 en el segundo. Los residentes extranjeros sumaban 7.437.543 en julio, frente a 7.346.414 en abril, con incrementos de 94.182 y 87.197 respectivamente. Además, 34.661 personas obtuvieron la nacionalidad española en el primer trimestre y 37.348 en el segundo.
La legislación española otorga a los ciudadanos iberoamericanos un plazo de dos años de residencia legal para acceder a la nacionalidad, un beneficio que históricamente ha favorecido a los colombianos, quienes acceden a la ciudadanía en mayor proporción que otros colectivos. En el plano regional, la Comunitat Valenciana registró el mayor crecimiento poblacional en ambos trimestres (0,39% y 0,43%), seguida por Castilla-La Mancha y la Región de Murcia en el primer trimestre, y por Illes Balears y el Principado de Asturias en el segundo. Mientras que en el primer trimestre Canarias y Melilla perdieron población, en el segundo todas las comunidades y ciudades autónomas crecieron, sin excepción, aunque se observa una ligera desaceleración en el ritmo de crecimiento de extranjeros, coincidente con el aumento en las naturalizaciones.












