Colombia alcanzó la cifra alarmante de 7,2 millones de personas en situación de desplazamiento interno forzado debido al conflicto armado y la violencia hasta el 31 de diciembre de 2025, posicionándose como el segundo país con más desplazados a nivel mundial, solo por detrás de Sudán que registra 9,1 millones, de acuerdo con el informe global GRID 2026 publicado por el Consejo Noruego de Refugiados (NRC) y el Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC).
Durante 2025, el país vivió 394.000 nuevos desplazamientos internos provocados por la violencia y el conflicto, con un desglose que incluye 159.000 por acciones del conflicto armado, 84.000 por otros tipos de violencia, 53.000 por violencia criminal, 51.000 por violencia comunal y 45.000 por violencia estatal. Estos datos provienen del acumulado histórico del Registro Único de Víctimas gestionado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), complementados con información oficial y de fuentes especializadas, y destacan especialmente las regiones de Norte de Santander y Catatumbo como focos críticos de estos movimientos masivos.
Aumento drástico en zonas de conflicto
El informe resalta que este nivel representa el más alto en una década para Colombia, que previamente ocupaba el tercer lugar mundial en desplazados internos, y se ve exacerbado por los intensos enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC en Catatumbo, así como por acciones de grupos armados ilegales, fuerzas estatales y facciones diversas. La violencia estatal, según datos de la ONG Fórum, abarca acciones de agentes del Estado o civiles en su contra.
“Siete coma dos millones de personas vivían en situación de desplazamiento forzado interno por conflicto y violencia en el país”
Ursulina Ossa, coordinadora para América Central y del Sur del NRC
Ursulina Ossa, coordinadora para América Central y del Sur del NRC, enfatizó el incremento significativo de los desplazamientos en Norte de Santander a inicios de 2025, una tendencia que se marcó con fuerza desde el año anterior, y subrayó que la cifra total es un acumulado histórico actualizado gracias al Registro Único de Víctimas.
“Vemos que aumentaron drásticamente respecto al 2024, los movimientos en el Norte de Santander a principios del 2025. Esta es una de las tendencias que hemos marcado muy fuerte del año pasado”
Ursulina Ossa, coordinadora para América Central y del Sur del NRC
En respuesta a esta crisis, la Defensoría del Pueblo ha exigido recursos sostenibles y medidas efectivas de prevención para enfrentar el conflicto armado interno, la violencia criminal, comunal y estatal que sigue azotando al país.
“acumulado histórico, actualizado gracias al Registro Único de Víctimas”
Ursulina Ossa, coordinadora para América Central y del Sur del NRC












