Colombia ocupa el séptimo lugar mundial en necesidad de ajuste fiscal

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Oxford Economics, firma global de análisis macroeconómico, ubicó a Colombia en el séptimo lugar entre 46 economías con mayor necesidad de ajuste fiscal a nivel mundial, y en el cuarto puesto en América Latina, solo superada por Brasil, Uruguay y México. El informe, que utilizó como principal indicador el Balance Primario Estabilizador de la Deuda (Dspb), calcula cuánto debe ahorrar un gobierno antes de pagar intereses para lograr estabilizar su deuda frente al Producto Interno Bruto (PIB). En el análisis, Colombia aparece como una de las naciones con un «desgaste fiscal prolongado», que se ha agravado desde la pandemia del covid-19 y que refleja un gasto público que crece mucho más rápido que los ingresos tributarios.

El indicador Dspb mide la magnitud del ajuste que requiere cada economía para evitar que la deuda continúe en ascenso. En el caso colombiano, la deuda pública ronda actualmente el 64 % del PIB, según el analista privado y exvicepresidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), Andrés Langebaek. Este porcentaje contrasta con el 4,4 % del PIB que representaba la deuda en 1996, que luego se disparó al 34,2 % tras la crisis de finales de los años noventa. La trayectoria histórica muestra que el deterioro fiscal no es reciente, sino que se ha acumulado durante décadas.

Un desgaste que viene de lejos

Para Langebaek, lo que hoy enfrenta Colombia es la consecuencia de un desbalance estructural que no comenzó con la pandemia, pero que la crisis sanitaria profundizó de manera significativa. El aumento del gasto público, sumado a la caída de los ingresos durante la recesión, disparó la necesidad de endeudamiento. Aunque en los últimos años el gasto ha seguido creciendo por encima de los ingresos, las tasas de interés más altas para la deuda colombiana no han logrado forzar una corrección fiscal automática.

«No es un problema reciente, sino que se ha acumulado durante décadas»

Andrés Langebaek, exvicepresidente de Anif y analista privado

El informe de Oxford Economics también destaca que más de una cuarta parte de las 46 economías analizadas requieren superávits fiscales permanentes para estabilizar su deuda. De ese grupo, cerca del 10 % necesita superávits superiores al 1 % del PIB de forma indefinida. En la región latinoamericana, Brasil presenta el caso más delicado, con una necesidad de ajuste cercana al 3 % del PIB. Colombia, México y Uruguay completan el grupo de países con mayor urgencia de corrección fiscal, todos con necesidades más altas que antes de la pandemia.

Frente a este panorama, el Gobierno de Gustavo Petro activó la cláusula de escape de la regla fiscal, un mecanismo que permite endeudarse por encima de los límites establecidos cuando se presentan circunstancias excepcionales. Sin embargo, los analistas advierten que las experiencias internacionales muestran que los ajustes profundos y efectivos suelen ocurrir únicamente en medio de crisis económicas o financieras, y que Colombia no tiene una salida rápida a su actual desequilibrio. El país comparte la condición de «desgaste fiscal prolongado» con Italia, Japón y Sudáfrica, naciones que también enfrentan un largo camino de disciplina presupuestaria para evitar que la deuda siga escalando.

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