El Banco Mundial presentó su más reciente informe sobre el sistema financiero en América Latina, donde Colombia registró una morosidad bancaria del 3%, ubicándose en el sexto lugar de la región. Este indicador, que mide el porcentaje de deuda que ha caído en cartera vencida tras 90 días consecutivos de retraso, refleja el incumplimiento de pagos por parte de los deudores y funciona como una señal de alerta para el sector bancario colombiano.
De acuerdo con el estudio del organismo multilateral, Argentina lidera la lista de países con mayor morosidad al alcanzar un 7,6%, seguido por Ecuador con el 4,5% y Perú con el 4%. Brasil y Bolivia cierran la parte alta del ranking con un 3,9% y un 3,1%, respectivamente. Esto sitúa a Colombia en una posición intermedia en el continente, con un nivel de incumplimiento que, aunque no es crítico, llama la atención de analistas y entidades financieras.
Señales de alerta para el sistema financiero colombiano
La medición abarca préstamos hipotecarios, créditos de consumo, tarjetas de crédito y pagarés, entre otros productos financieros. Cuando un cliente acumula 90 días consecutivos sin realizar el pago acordado, ese crédito es clasificado como cartera vencida y pasa a engrosar la estadística de morosidad. Este comportamiento es un termómetro de la salud económica de los hogares y las empresas, pues un incremento sostenido del indicador podría anticipar mayores problemas de liquidez en la población.
Los expertos señalan que la evolución de la morosidad bancaria en Colombia dependerá en gran medida de dos factores clave: la reducción de las tasas de interés por parte del Banco de la República y una recuperación económica más firme. Una baja en las tasas aliviaría la carga financiera de los deudores, mientras que un repunte en la actividad económica mejoraría los ingresos de los hogares y las compañías, reduciendo así la probabilidad de impagos. Mientras tanto, el país se mantiene atento a las señales que emite el sistema financiero, en un contexto regional donde la incertidumbre macroeconómica sigue siendo protagonista.












