La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) alertó sobre las graves consecuencias económicas que implicaría para Colombia la suspensión de las exportaciones de energía eléctrica a Ecuador, medida propuesta por el Gobierno colombiano como respuesta recíproca al arancel del 30 por ciento impuesto por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa sobre productos colombianos. Según Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, esta suspensión generaría un costo mensual promedio de 27,4 millones de dólares para el país, lo que se proyecta en un total de 329,1 millones de dólares solo para 2024, afectando directamente la capacidad exportadora nacional en un contexto de acuerdos diarios entre sistemas eléctricos sin contratos a largo plazo.
En 2023, las exportaciones de energía a Ecuador alcanzaron un valor mensual promedio de casi 30 millones de dólares, con precios que oscilaron entre 0,16 y 0,39 dólares por kilovatio hora, y volúmenes que variaron drásticamente, como los 10,1 gigavatios hora de febrero por 2,03 millones de dólares o los 282,9 gigavatios hora de agosto equivalentes a 76,5 millones de dólares. Colombia, con una capacidad instalada de 20.000 megavatios, destina 450 megavatios a estas exportaciones, cubriendo aproximadamente el 10 por ciento del consumo diario ecuatoriano, y aunque el promedio mensual para 2024 se estima en 28 millones de dólares, en los últimos meses ha descendido a entre 15 y 20 millones debido a dinámicas de mercado.
Una relación energética de dos décadas en riesgo
Esta interconexión energética entre Colombia y Ecuador se estableció hace más de 20 años, alrededor de 2004, cuando ambos sistemas eléctricos acordaron compartir energía de manera dinámica: el flujo se dirige hacia donde los precios son más altos por escasez, como ocurrió en Ecuador durante el fenómeno de El Niño en 2023 y 2024. Colombia, que genera excedentes hidráulicos para su demanda interna, ofrece diariamente precios y volúmenes que se cruzan con los ecuatorianos, repartiendo los ingresos entre las generadoras nacionales. Históricamente, el país ha vendido más energía de la que ha recibido, consolidando esta como la única vía de exportación viable en la región.
“El Gobierno de Colombia propone la suspensión de las exportaciones a Ecuador, argumentando razones técnicas y de soberanía energética. Esto en respuesta al anuncio de imponer aranceles a las exportaciones de productos colombianos a Ecuador”
Alejandro Castañeda, presidente de Andeg
Sin embargo, Andeg enfatiza que no existe un plan B para estas exportaciones: aunque hay líneas con Venezuela, la situación política y económica impide cualquier comercialización allí, y no hay interconexiones con Brasil ni Panamá. La suspensión impactaría directamente los ingresos de las generadoras colombianas, mientras Ecuador podría enfrentar apagones más severos al perder esta fuente clave.
“Como lo muestra la siguiente tabla, el valor exportado mensual promedio el año pasado fue de casi 30 millones de dólares. Esperamos que los canales diplomáticos puedan restablecer esta relación eléctrica de más de 20 años”
Alejandro Castañeda, presidente de Andeg
“Eso es una relación que está establecida desde hace más de 20 años, más o menos en 2004 se estableció esta relación, en la cual los dos sistemas eléctricos decidieron compartirse energía. ¿Cómo se comparte la energía? La energía fluye en el sentido en el que el precio es más caro”
Alejandro Castañeda, presidente de Andeg
Finalmente, Castañeda subrayó la urgencia de resolver el conflicto por vías diplomáticas para preservar esta dinámica bilateral esencial, evitando pérdidas millonarias para Colombia y posibles crisis energéticas en Ecuador.
“No tenemos plan B. La única exportación de energía eléctrica que funciona hoy es hacia Ecuador. Con Venezuela existen líneas, pero la situación política y económica impide vender allí. Con Brasil y Panamá no hay interconexión, por eso, la suspensión impacta directamente la capacidad de exportación del país”
Alejandro Castañeda, presidente de Andeg















