La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) confirmó el pasado 1 de diciembre de 2025, mediante un informe remitido a la Cancillería, el cese de operaciones del satélite Facsat-2 Chiribiquete, que hasta entonces era el único artefacto de este tipo que Colombia mantenía en órbita. La salida de funcionamiento se produjo al completar su vida orbital, un proceso esperado pero que, según la FAC, se aceleró por el aumento de la actividad solar, lo que incrementó la resistencia atmosférica y precipitó el descenso natural de su órbita.
El satélite, lanzado el 15 de abril de 2023 desde Estados Unidos a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, fue el tercero fabricado en Colombia y el segundo desarrollado por la Fuerza Aérea Colombiana. Su construcción estuvo a cargo de la compañía GomSpace Un/S, la misma que había ensamblado el Facsat-1 en 2014. La misión, con un costo aproximado de 3.400 millones de pesos, tenía como objetivo principal captar imágenes de la Tierra para apoyar estudios de topografía y cartografía en el país. Aunque sus componentes electrónicos estaban diseñados para durar hasta cinco años, el cálculo de permanencia orbital era de 3,04 años, un período que podía modificarse por condiciones naturales como la actividad solar.
Confirmación tras cuestionamientos y sismo
La confirmación oficial llegó luego de que la comunidad científica cuestionara la falta de información pública sobre la pérdida del aparato. La relevancia del satélite cobró mayor notoriedad tras el terremoto del 10 de agosto de 2026, cuando sus capacidades de captación de imágenes podrían haber contribuido en la evaluación de zonas afectadas. Ante esa emergencia, la FAC activó otras capacidades tecnológicas, incluyendo sensores satelitales y plataformas aéreas con sistemas electroópticos, logrando obtener imágenes de 6.626 kilómetros cuadrados de municipios afectados. Ese material fue puesto a disposición de entidades como el Comando de Inteligencia Aérea y Espacial (CIAEC), el Centro Nacional de Recuperación de Personal (CNRP), la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
De los 51 satélites desplegados en el mismo lanzamiento del Facsat-2, treinta reingresaron a la atmósfera antes que el satélite colombiano. La FAC sostiene que su Programa Satelital tiene una proyección a largo plazo, con planes de reemplazo progresivo de tecnologías y formación de personal especializado, para continuar apoyando tareas de defensa, seguridad nacional y desarrollo del país. El informe oficial fue radicado ante la Cancillería bajo la comunicación N.° 1581724-RA, y el registro ante la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior (UNOOSA) corresponde al Estado colombiano, canalizado por la Misión Permanente de Colombia.










