Ecuador impuso aranceles del 30 por ciento, denominados «tasa de seguridad», a las importaciones provenientes de Colombia en respuesta a la inacción del gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico, lo que derivó en la suspensión del suministro eléctrico por parte de Colombia desde las 6:00 de la tarde. Esta medida recíproca afecta el paso internacional de Rumichaca en la frontera entre ambos países y ha escalado las tensiones bilaterales, con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa y su ministro del Interior, John Reimberg, acusando directamente al mandatario colombiano Gustavo Petro de no combatir la producción de cocaína, el crecimiento de grupos disidentes y el flujo de drogas y armas hacia Ecuador.
Las cifras revelan un preocupante aumento del 36,7 por ciento en las incautaciones de cocaína en la zona fronteriza durante los últimos tres años, pasando de 86.786 kilogramos en 2023 a 195.862 kilogramos en 2025, mientras que la suspensión eléctrica impacta directamente el 8 por ciento de la demanda energética de Ecuador. Estas acciones surgen en un contexto de acusaciones mutuas, agravadas por el respaldo público de Petro al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, condenado en el escándalo de Odebrecht, y por la economía criminal impulsada por cultivos de coca y minería ilegal en la frontera, dejando a Ecuador «contra las cuerdas» ante la criminalidad organizada.
Acusaciones de inacción y exigencia de cooperación
John Reimberg, ministro del Interior de Ecuador, ha sido enfático en sus críticas, señalando que «ha incrementado la producción de cocaína, no están haciendo nada al respecto. Los grupos terroristas, los grupos disidentes, están creciendo, están uniéndose, están incrementando la criminalidad, no se está haciendo nada al respecto; y Ecuador, obviamente, por ser país fronterizo, sufre las consecuencias». Agregó que «el presidente Daniel Noboa no toma medidas de última hora. Todo esto lo hemos venido conversando en varias reuniones del bloque de seguridad porque afecta a la seguridad de los ecuatorianos», y lamentó que «no encuentra usted autoridad que esté realizando una actividad de control en una vía principal. Imagínese en todas las vías alternas donde pasa la droga, las armas, criminales que quieren ingresar al Ecuador».
«Mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales vinculados al narcotráfico en la frontera, sin cooperación alguna».
Daniel Noboa, presidente de Ecuador
Ecuador exige una «voluntad real» de cooperación por parte de Colombia contra el crimen organizado, en medio de crecientes tensiones bilaterales que amenazan la agenda de seguridad compartida y generan riesgos económicos para ambos países debido a la ruptura de la integración energética. Esta escalada pone en jaque la estabilidad regional, con ambos gobiernos priorizando medidas unilaterales ante la falta de avances conjuntos en la frontera.















