Colombia se alista para una jornada electoral histórica el próximo 8 de marzo, cuando los votantes de todo el país elegirán a los nuevos integrantes del Congreso de la República para el período 2026-2030. En esta votación, que se realizará mediante sufragio popular en urnas con listas cerradas y en circunscripciones nacionales, departamentales, de Bogotá y en el exterior, estarán en juego 285 curules entre el Senado y la Cámara de Representantes, definiendo así la composición legislativa encargada de legislar y ejercer control político durante los próximos cuatro años.
En el Senado se disputarán 102 curules, distribuidas en 100 de circunscripción nacional y dos reservadas para indígenas, con la posibilidad de llegar a 103 si se activa la curul adicional por una segunda vuelta presidencial. Por su parte, la Cámara de Representantes contará con 183 escaños, incluyendo 161 por departamentos y Bogotá, 16 para víctimas del conflicto armado, dos para afrodescendientes, una para indígena, una para raizal, una para el exterior y otra ligada a la segunda vicepresidencia. Esta elección marca una reducción de diez curules en comparación con el período 2022-2026, con cinco menos en cada cámara debido al vencimiento de las curules transitorias otorgadas al partido Comunes como parte del acuerdo de paz.
Cambios en la composición y aspirantes en la contienda
La expiración de esas diez curules transitorias del partido Comunes implica un ajuste significativo en el mapa político del Congreso, que asumirá sus funciones desde el 20 de julio de 2026 hasta el 19 de julio de 2030. Más de tres mil aspirantes compiten ya en la circunscripción nacional del Senado, reflejando la alta competencia por estos escaños clave, cuyo número total podría variar ligeramente por el estatuto de oposición.
Funciones clave del nuevo Congreso
El nuevo Congreso tendrá amplias responsabilidades, como citar a autoridades para requerimientos, tramitar mociones de censura y observaciones, y elegir dignatarios fundamentales como el contralor, el procurador, magistrados de altas cortes, el defensor del Pueblo y, en caso de falta absoluta, al vicepresidente. La Cámara de Representantes, con su organización interna y comisiones especializadas, liderará investigaciones y debates legislativos, mientras el Senado ejercerá un rol protagónico en la reforma constitucional y la elaboración de leyes que marcarán el rumbo del país en los próximos años.
Esta elección no solo renovará las corporaciones públicas, sino que definirá el equilibrio de poderes en Colombia, influyendo en el control político y las grandes decisiones nacionales para el cuatrienio entrante.















