En un paso significativo hacia la reactivación económica tras el devastador terremoto del 10 de agosto, Colombia y Estados Unidos acordaron fortalecer su relación comercial y avanzar de manera expedita en la negociación de un Acuerdo sobre Comercio Recíproco. El anuncio se produjo tras la reunión sostenida el pasado 19 de agosto en Washington D.C., en la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), donde el ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Mauricio Gómez Amín, se reunió con su homólogo estadounidense, Jamieson Greer. El encuentro se realizó apenas 24 horas después de que el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, impartiera instrucciones precisas al ministro para gestionar medidas económicas extraordinarias que permitan al país enfrentar la emergencia.
Durante la reunión, Greer expresó la solidaridad de su gobierno por la tragedia que azotó a Colombia el 10 de agosto y ratificó el compromiso de Washington de profundizar los lazos económicos. “En la Ustr estamos comprometidos con fortalecer nuestros lazos económicos y comerciales, incluyendo a través de la negociación expedita de un Acuerdo sobre Comercio Recíproco”, afirmó el representante comercial estadounidense, quien también reconoció que “el terremoto ha representado un desafío difícil y temprano para la presidencia del presidente De la Espriella”. El ministro colombiano agradeció el gesto y reiteró la disposición de su gobierno para avanzar con agilidad en la agenda bilateral, señalando que “las situaciones extraordinarias requieren soluciones extraordinarias, y creemos que este es un momento para avanzar con agilidad y determinación”.
Un camino hacia la reducción temporal de aranceles
La negociación del Acuerdo sobre Comercio Recíproco, que se suma al Tratado de Libre Comercio vigente desde 2012, busca una reducción temporal de aranceles para productos colombianos, una medida que el gobierno de De la Espriella considera clave para la reconstrucción y la reactivación económica. El presidente De la Espriella instruyó al ministro Gómez Amín para gestionar esta reducción con Estados Unidos, entendiendo que el comercio con sus principales aliados será fundamental en la etapa de recuperación. Greer señaló que ya se han registrado avances en varios asuntos comerciales de larga data entre ambos países, lo que allana el camino para un acuerdo más amplio. “Estamos listos para trabajar con el Gobierno de los Estados Unidos para fortalecer nuestra relación comercial y avanzar de manera expedita hacia un Acuerdo sobre Comercio Recíproco, que genere mayores oportunidades y beneficios concretos para ambos países”, declaró el ministro colombiano.
Respaldo del sector privado
La iniciativa del gobierno colombiano encontró un respaldo inmediato en el sector privado. María Claudia Lacoture, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), valoró tanto el mensaje de solidaridad de la USTR como la gestión del ministro Gómez Amín para avanzar en la reducción de aranceles. “Valoramos el mensaje de solidaridad y respaldo de la Ustr tras el terremoto y su disposición a avanzar en la agenda comercial. También valoramos la gestión del Gobierno, bajo el liderazgo del ministro Mauricio Gómez Amín para reducir aranceles, una tarea de gran importancia para abrir oportunidades en medio de la tragedia que vive el país y brindar alivio al sector exportador”, afirmó Lacoture. La directiva también destacó el papel estratégico de Colombia como socio comercial: “Colombia es un aliado confiable que aporta a la seguridad hemisférica y fortalece cadenas de suministro resilientes para EE. UU.”.
La reunión en Washington combinó el frente comercial con expresiones de respaldo político al gobierno de De la Espriella, en un contexto donde la crisis sísmica ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del nuevo Gobierno. El acuerdo busca profundizar una relación basada en la confianza y la reciprocidad, generando nuevas oportunidades para empresarios y trabajadores de ambos países. Con este paso, Colombia espera no solo recibir un alivio inmediato para sus exportadores, sino también sentar las bases de una relación comercial más dinámica y resiliente que contribuya a la reconstrucción del país.










