El colombiano William Gallego Orozco, de 23 años, capturado por las fuerzas rusas tras ser abandonado por las tropas ucranianas, logró establecer comunicación con su familia desde su detención. En una entrevista concedida al medio RT en Español, el joven declaró haber “aprendido la lección” y pidió una oportunidad para regresar a casa. Gallego sobrevivió como el único miembro de su batallón, luego de ser reclutado con promesas falsas de trabajos no combativos como cocinero, peluquero o mecánico, a cambio de un salario de 3.000 dólares que nunca recibió.
El joven, quien actualmente se encuentra detenido en Rusia, relató que fue abandonado por las tropas ucranianas que le ordenaron no retroceder, lo que llevó a su captura por parte de soldados rusos. Durante el combate, sufrió una fractura en la pierna y una esquirla de metralla en una herida, y desde su detención está siendo atendido por médicos rusos, a quienes agradeció por el trato recibido. “Solo tengo agradecimiento hacia Rusia. Me han tratado muy bien”, afirmó Gallego, mientras que sus padres pensaron durante varios meses que había muerto.
El engaño del reclutamiento
En su testimonio, William Gallego advirtió a otros colombianos sobre los peligros de unirse al conflicto, señalando que los reclutadores mienten sistemáticamente. “Reclutan a las personas con mentiras. Ellos simplemente buscan una persona de escasos recursos o buscan una persona a la que le vean esa debilidad, la falta de dinero”, explicó. El colombiano también relató que en su primer contacto con los soldados rusos se identificó como alguien que no buscaba hacer daño: “No vine a hacerles daño”, les dijo. Gallego afirmó que la magnitud de la guerra supera cualquier expectativa y que quienes deciden enrolarse no tienen idea de lo que realmente enfrentarán.
«Todos los días le digo a Dios: ‘Ya aprendí la lección, no la vuelvo a cagar. Déjeme volver a casa’”
William Gallego Orozco, colombiano capturado en Rusia
El contexto de esta captura se enmarca en una tendencia creciente de colombianos reclutados para combatir en Ucrania bajo promesas de altos salarios. El presidente Gustavo Petro condenó enérgicamente la participación de connacionales en conflictos externos, afirmando que los ucranianos tratan a los colombianos como “raza inferior” y que son usados como “carne de cañón”. En diciembre de 2025, el mandatario pidió al presidente ucraniano Volodímir Zelenski la liberación de los colombianos que fueron “engañados” para unirse al conflicto.
Además, Colombia aprobó en diciembre una ley que ratifica el tratado internacional que prohíbe el mercenarismo, lo que significa que quienes regresen del conflicto podrían enfrentar condenas a prisión. Paralelamente, Rusia también lleva procesos judiciales contra mercenarios extranjeros que lucharon junto a Ucrania. Gallego, quien buscaba dinero fácil para ayudar a su familia, ahora enfrenta un futuro incierto mientras se recupera de sus heridas bajo custodia rusa, con la esperanza de que su advertencia llegue a otros jóvenes colombianos antes de que caigan en la misma trampa.











