El ciudadano colombiano Néstor Jair Quiñones Hernández, de 21 años y condenado a diez años de prisión por homicidio calificado, protagonizó una fuga que mantuvo en alerta a las autoridades chilenas durante tres días, tras obtener un permiso judicial para asistir al bautizo de su hijo y no regresar al centro de reclusión. La salida se autorizó el viernes 4 de septiembre, pero su ausencia fue detectada de inmediato, desatando un operativo de búsqueda que culminó el lunes 7 de septiembre en una toma de la comuna de Antofagasta, donde fue recapturado por la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI). Posteriormente, el martes 15 de septiembre, el Juzgado de Garantía de Copiapó ordenó su traslado a la sección juvenil de la cárcel de Antofagasta, una medida solicitada por la Fiscalía ante los antecedentes de mala conducta del interno, que incluían amenazas a un funcionario del centro penitenciario.
Quiñones fue condenado como adolescente por homicidio calificado, la pena máxima prevista en Chile para menores de edad en ese delito, y estaba bajo régimen cerrado en el CIP-IRC de Paipote, en Copiapó. Sin embargo, su comportamiento durante la reclusión generó alertas. En agosto pasado, protagonizó un incidente en el que amenazó a un funcionario del centro, sumado a otras infracciones disciplinarias que llevaron al Servicio de Reinserción Social Juvenil de Atacama a respaldar la solicitud de traslado. La fuga de septiembre desencadenó una investigación que ya deja ocho personas detenidas por presunta colaboración, mientras se indaga cómo salió de Copiapó y qué transporte utilizó para llegar a Antofagasta, a más de 800 kilómetros de distancia.
Traslado por seguridad y garantías
En la audiencia realizada el 15 de septiembre, el fiscal regional de Atacama, Juan Andrés Shertzer, explicó que la decisión judicial buscaba ubicar a Quiñones en un lugar donde Gendarmería pudiera dar los resguardos necesarios para mantenerlo contenido. “En esta audiencia se decretó el traslado hacia un lugar donde Gendarmería pueda dar los resguardos y garantías para que esta persona se mantenga contenida”, señaló Shertzer, quien junto al fiscal Luis Miranda presentó un conjunto de infracciones para acreditar la necesidad del cambio de recinto. La Fiscalía argumentó que la conducta del interno representaba un riesgo que justificaba mayores medidas de seguridad.
“Se fugó, pero no llegó muy lejos”
Martín Arrau, ministro de Seguridad Pública de Chile, en X
El ministro de Seguridad Pública de Chile, Martín Arrau, se pronunció en redes sociales con un mensaje contundente: “Se fugó, pero no llegó muy lejos”, y añadió que “en Chile no habrá refugio ni complicidad para los delincuentes”. Por su parte, el prefecto Víctor Toledo, jefe de la Prefectura Provincial Copiapó, indicó que el despliegue de búsqueda comenzó inmediatamente después de confirmarse la ausencia del condenado, y que la recaptura en Antofagasta fue resultado de una coordinación interinstitucional. La investigación por la fuga continúa abierta para determinar responsabilidades y esclarecer cómo se otorgó el permiso judicial que permitió la salida del interno.










