Un ciudadano colombiano de 34 años, residente y trabajador en la región de Wielkopolska, Polonia, fue expulsado del país tras realizar el saludo nazi durante una visita al memorial de Auschwitz-Birkenau en Oświęcim. El hecho ocurrió el pasado 15 de julio, cuando el hombre solicitó a un acompañante que le tomara una fotografía haciendo el gesto, siendo detectado de inmediato por el personal de seguridad del museo.
Las autoridades polacas consideraron el acto como una promoción pública del nazismo y una profanación de un monumento conmemorativo, dos delitos tipificados en la legislación del país. Tras ser identificado, el implicado fue imputado por ambos cargos, se declaró culpable y aceptó la sanción impuesta, que incluyó una multa de 2.000 zlotys, equivalentes a aproximadamente 460 euros, así como la confiscación de su teléfono móvil como prueba material de la fotografía.
Sanción y deportación inmediata
La consecuencia más severa para el ciudadano colombiano fue su expulsión del territorio polaco y una prohibición de reingreso por cinco años tanto a Polonia como al espacio Schengen. Fue entregado a la Guardia Fronteriza de Polonia y trasladado a un centro para extranjeros en la ciudad de Przemyśl, donde permaneció hasta su salida del país. La deportación, según informó un portavoz de la Guardia Fronteriza, fue de “aplicación inmediata” por “consideraciones de seguridad y orden público, así como a los intereses de la República de Polonia”.
«Fue de aplicación inmediata por consideraciones de seguridad y orden público, así como a los intereses de la República de Polonia.»
Guardia Fronteriza de Polonia
El memorial de Auschwitz-Birkenau, establecido por la Alemania nazi en 1940, es uno de los lugares más emblemáticos del Holocausto, donde al menos 1,1 millones de personas perdieron la vida, la mayoría de ellas judías. La legislación polaca castiga la apología del nazismo con multas o penas de hasta tres años de prisión, y no es la primera vez que se registran incidentes similares en el sitio. En julio pasado, un ciudadano alemán de origen iraní fue acusado por negar el Holocausto en el mismo lugar, mientras que en 2025 un adolescente israelí fue multado por realizar el saludo fascista en Auschwitz.










