Colombiano Kevin Serna lidera triunfo de Fluminense en penales en Argentina

Compartir en redes sociales

En una noche de alta tensión en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, Fluminense logró su boleto a los cuartos de final de la Copa Libertadores 2026 al vencer en una dramática tanda de penales a Independiente Rivadavia. El partido de vuelta, que definía la llave de octavos de final, finalizó 1-1 en el tiempo reglamentario, con el colombiano Kevin Serna como figura al anotar el gol de su equipo y luego ver cómo el arquero Fábio se convertía en héroe al atajar el penal decisivo en la muerte súbita.

El encuentro, dirigido por el árbitro colombiano Andrés Rojas, fue un reflejo de la paridad que mostraron ambos equipos desde el duelo de ida en el Maracaná, que también terminó en empate. Fluminense, que llegó a Mendoza con el técnico interino Marcão tras la salida de Zubeldía, encontró dificultades para quebrar el compacto sistema defensivo de Rivadavia, que plantó dos líneas de cuatro para minimizar errores. La primera mitad tuvo pocas emociones claras, con un remate desviado de Thiago Silva que fue desviado por Canobbio y un cabezazo de Elordi que besó el palo, manteniendo el marcador en blanco.

El gol de Serna y la reacción de Rivadavia

La tónica del partido cambió en el segundo tiempo. A los 58 minutos, Canobbio, quien ya había sido amonestado en la primera mitad, recibió una segunda amarilla que se convirtió en roja directa, dejando a Fluminense con diez hombres. Lejos de replegarse, el equipo carioca encontró la ventaja al minuto 75, cuando Kevin Serna, quien había ingresado en lugar de Hulk, capitalizó un pase de Hércules para batir al arquero Bolcato. Serna no solo anotó, sino que continuó siendo una amenaza al generar una jugada de peligro que Bolcato detuvo al 85. Sin embargo, el equipo local no se rindió y encontró el empate en tiempo de reposición, cuando una mano de Ignacio dentro del área fue sancionada como penal. Álex Arce se encargó de ejecutar la pena máxima y enviar el partido a la definición desde los once pasos.

La tanda de penales fue un calvario para los nervios. En la serie regular, tanto Luciano Acosta para Fluminense como José Florentín para Rivadavia fallaron sus cobros, llevando la definición a la muerte súbita. Allí, la experiencia del veterano arquero Fábio se impuso al atajar el penal de Rodrigo Atencio, desatando la locura en el banco de Flu y certificando la clasificación a cuartos de final. Incluso con un hombre menos, los dirigidos por Marcão generaron opciones claras, como un remate de Luciano Acosta desde 40 metros que pasó cerca del travesaño, demostrando la jerarquía de un equipo que ahora espera al ganador de la llave entre Platense y Coquimbo Unido.

Sigue leyendo