El colombiano Ángel Linero, quien viajó a México para acompañar a la selección nacional durante el Mundial, vivió un tenso episodio que logró resolver de una manera inesperada: usando su acento paisa. En un video publicado en su cuenta de TikTok (@lineroangel), el joven narró cómo evitó ser víctima de un robo luego de que un sujeto sospechoso se le acercara a la salida de una tienda Oxxo, cerca de su alojamiento, pidiéndole la hora con la frase «Brother, ¿tienes…? Eh, güey, ¿tienes la hora?». Ángel recordó entonces un consejo que había escuchado en el metro: que en México se respeta profundamente el acento de Medellín, asociado a grupos al margen de la ley que operan en la región.
Sin dudarlo, Linero respondió con una actitud desafiante y las palabras típicas del habla paisa. «¿Qué es lo que pasa, gonorrea? ¿Que es lo que te equivocaste conmigo? Ahhh», relató el joven que le dijo al presunto atracador, quien de inmediato se disculpó y se retiró del lugar. «Aquí le tienen mucho respeto al acento paisa y que normalmente los grupos al margen de la ley que operan aquí tienen mucho paisa. Entonces, el man dijo: ‘No, güey, habla paisa y ya'», explicó el creador de contenido, visiblemente aliviado pero aún nervioso en la grabación, que realizó apenas veinte minutos después del incidente.
La reacción en redes sociales
El video de Ángel Linero se volvió viral y provocó una ola de divertidos comentarios por parte de los usuarios. Mientras el protagonista afirmó sentirse orgulloso de ser colombiano por haber evitado el robo, varios internautas señalaron que en realidad su acento no era puramente paisa, sino una mezcla con tonos costeños. «Nunca estuve tan, tan orgulloso de ser colombiano. Así que ya saben, si están fuera del país, hablen paisa por si las moscas», expresó Linero entre risas, aunque para muchos, lo que realmente asustó al supuesto delincuente fue la contundente actitud del joven, más que el acento en sí mismo.
No obstante, hubo quienes sugirieron que quizás el mexicano solo quería saber la hora y el encuentro no fue un intento de robo. Ante las dudas, Ángel se mantuvo firme en su relato y agradeció haber aplicado el peculiar consejo que le salvaron de lo que consideró una situación peligrosa. El episodio se suma a la lista de anécdotas donde el acento o la nacionalidad se convierten en una inesperada herramienta de protección en el extranjero.










