Una comisión internacional proveniente del País Vasco realizó a inicios de febrero de 2026 una inspección en una bodega ubicada en el barrio El Prado de Barranquilla, identificada como centro de tortura y detención clandestina relacionado con crímenes de lesa humanidad, particularmente el asesinato del líder sindical Jorge Adolfo Freytter Romero. Este equipo, integrado por expertos en antropología social, derechos humanos, análisis político y medicina forense, entre ellos el reconocido Benito Morentin, fue impulsado por la Asociación Freytter Romero y aplicó el Protocolo de Minnesota para investigar muertes potencialmente ilícitas. Durante el recorrido por el inmueble, los especialistas constataron un estado de total abandono, con maleza abundante, escombros acumulados, manchas presuntamente de sangre en las paredes y objetos vinculados a Uniapuestas, con el objetivo de esclarecer el homicidio ocurrido en agosto de 2001 y la violencia paramilitar en el Caribe colombiano.
La bodega, históricamente ligada al crimen organizado, el narcotráfico y la empresa Uniapuestas dirigida por Enilce López, conocida como La Gata, sirvió como escenario de secuestro, tortura y asesinato de Freytter Romero a manos de paramilitares en connivencia con agentes estatales. Según los hallazgos preliminares, al menos siete personas sufrieron detención y tortura en ese lugar, en el marco de crímenes sistemáticos perpetrados contra estudiantes, docentes y activistas sindicales en la región entre 1996 y 2006. La hipótesis sobre la muerte del líder sindical apunta a una asfixia con bolsa plástica durante la tortura o un disparo, lo que subraya la gravedad de estos actos.
Hallazgos que podrían reabrir heridas del pasado
La inspección, que incluyó encuentros con autoridades colombianas, organizaciones sociales, colectivos de víctimas y la Alcaldía de Barranquilla, busca promover la resignificación del sitio como un espacio de memoria y pedagogía en derechos humanos. Esta acción cobra relevancia ahora porque, aunque el Estado colombiano reconoció su responsabilidad internacional ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 2020 y creó la Beca Jorge Adolfo Freytter Romero, la mayoría de los responsables materiales e intelectuales aún no han sido enjuiciados.
“Los resultados de estas verificaciones serán determinantes para esclarecer las circunstancias del crimen y establecer quién dio la orden para asesinar al docente, cuyo cuerpo fue hallado en una carretera del Magdalena”
Benito Morentin, experto forense
“Hemos dado un paso muy grande al venir a esta infraestructura del terror. Lo que hemos constatado es que era un escenario avalado por organismos del Estado en convivencia con estructuras paramilitares”
Jorge Enrique Freytter, hijo de Jorge Adolfo Freytter Romero
Esta visita internacional representa un avance significativo en la búsqueda de justicia para las víctimas de la violencia paramilitar en el Caribe, al documentar evidencias que podrían fortalecer los procesos judiciales pendientes y honrar la memoria de Freytter Romero, cuyo legado como sindicalista sigue inspirando la defensa de los derechos laborales y humanos en Colombia.















