En un reflejo de la creciente indignación ciudadana ante la delincuencia y la imprudencia vial, dos incidentes de justicia por mano propia sacudieron Bogotá y Medellín en las últimas semanas. En la capital, la noche del sábado 21 de febrero, habitantes del barrio Nueva Roma en la localidad de Kennedy destruyeron una camioneta Tracker con placas FNT 169 tras un presunto atropello a un peatón perpetrado por sus ocupantes, quienes al parecer se encontraban bajo los efectos del alcohol. Mientras tanto, el miércoles 11 de febrero a las 11:00 a.m., en la intersección de la calle 41 con carrera 51, en el área de Los Huesos de Medellín, una víctima armada respondió a un intento de hurto por parte de dos personas en motocicleta, lo que desató una balacera, agresiones físicas contra los sospechosos y la quema de su vehículo.
En Bogotá, videos compartidos ampliamente en redes sociales captaron la reacción violenta de la comunidad local, que atacó y destruyó por completo la camioneta involucrada en el incidente. La Policía Metropolitana de Bogotá intervino rápidamente para separar a los implicados y restablecer el orden, evitando agresiones directas contra los ocupantes. Tanto el peatón lesionado como el conductor recibieron atención médica, en medio de un debate en las plataformas digitales sobre los riesgos del linchamiento y la prioridad en la atención al herido. Datos del sistema Simit revelan que el vehículo acumula nueve comparendos y multas desde 2023, por un valor total de 6.458.068 pesos.
Balacera y quema de moto en el centro de Medellín
En Medellín, el intento de despojo de pertenencias a un ciudadano por parte de los dos presuntos hurtantes en motocicleta escaló rápidamente cuando la víctima respondió con su arma de fuego, generando una estampida de transeúntes en una zona de alta concurrencia. Según versiones oficiales de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, ninguna bala alcanzó a los implicados, pero la multitud no esperó y agredió físicamente a los sospechosos con golpes y patadas, dejando lesiones visibles, antes de incendiar la motocicleta. Agentes policiales llegaron minutos después para custodiar a los agresores, quienes fueron trasladados para su judicialización por hurto.
Estos episodios resaltan la tensión social en las principales ciudades colombianas, donde la frustración por la inseguridad impulsa respuestas espontáneas de los ciudadanos, aunque la Policía enfatiza la importancia de dejar la justicia en manos de las autoridades para evitar escaladas mayores y garantizar el debido proceso.















