Comunidad Emberá retiene a 1.200 empleados del Ministerio del Interior en Bogotá; fuerza pública interviene

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En un tenso incidente ocurrido el 29 de abril de 2026 en la sede del Ministerio del Interior de Colombia, una facción considerada violenta de la comunidad Emberá retuvo a cerca de 1.200 empleados del ministerio, exigiendo recursos para su retorno a territorios ancestrales, mesas de diálogo y beneficios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. La situación escaló hasta obligar al uso de la fuerza pública para recuperar el control del edificio, con la intervención de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Undmo), la Procuraduría General de la Nación y el propio Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que acompañaron el procedimiento de desalojo sin reportar heridos ni mayores consecuencias físicas.

La irrupción de los manifestantes impidió el acceso al personal de Bienestar Familiar y generó un bloqueo total de las instalaciones, destacando la presencia de menores en la primera línea de la protesta, utilizados según las autoridades como escudos humanos. Videos circulantes en redes sociales capturaron momentos en los que niños aparecían al frente durante los operativos con gases lacrimógenos, avivando el debate sobre las demandas indígenas relacionadas con infancia, adolescencia, retorno a territorios, reubicación, permanencia en la ciudad y ayuda humanitaria. El gobierno nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, anunció acciones inmediatas para restablecer los derechos de los menores involucrados.

Reacciones de las autoridades ante la retención

El ministro del Interior, Armando Benedetti, justificó la intervención policial al enfatizar la distinción entre un sector pacífico de la comunidad Emberá, con el que es posible dialogar, y el grupo violento responsable del hecho. Benedetti aclaró que las demandas por recursos para el retorno, mesas de diálogo y beneficios de Bienestar Familiar ya habían sido atendidas previamente, pero la situación ameritaba una respuesta firme por primera vez.

“Ellos lo que reclaman son recursos para el retorno, mesas de diálogo, beneficios de bienestar familiar, pero quiero advertir que todo eso se les ha dado”

Armando Benedetti, Ministro del Interior

“Hay un grupo que es pacífico, con el cual se puede hablar, y hay otro que es el violento, que es el que estuvo hoy”

Armando Benedetti, Ministro del Interior

El senador Jota Pe Hernández criticó duramente la situación, atribuyéndola a un empoderamiento previo de los grupos y demandando mano dura para imponer la paz y el orden, mientras que el presidente Gustavo Petro rechazó categóricamente la exposición de niños y niñas en el conflicto, recordando que estos deben ser la prioridad en la sociedad. Figuras como el secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, también se pronunciaron en el contexto de las tensiones urbanas derivadas de estas protestas.

“Es la primera vez que se toma esa decisión, pero ameritaba hacerlo”

Armando Benedetti, Ministro del Interior

“No hubo ningún herido, ni nadie golpeado, ni nadie perdió el ojo, ni nadie sufrió alguna consecuencia”

Armando Benedetti, Ministro del Interior

“Ustedes los empoderaron, ahora se los aguantan”

Jota Pe Hernández, Senador

“La Paz, el Orden, SE IMPONE y lo que le hace falta a esos Sin vergüenzas es MANO DURA”

Jota Pe Hernández, Senador

“Esto no lo admito. Los niños y las niñas son primero en la sociedad”

Gustavo Petro, Presidente

Este episodio subraya las persistentes divisiones dentro de la comunidad Emberá y las complejidades de atender sus demandas en el marco de la política indígena del gobierno, prometiendo un seguimiento cercano a las acciones anunciadas para proteger a los vulnerables y avanzar en soluciones dialogadas.

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