Comunidad wayúu captura jaguar vivo en Hatonuevo, La Guajira, y pide reubicación

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En la zona rural de Hatonuevo, La Guajira, integrantes de la comunidad wayúu lograron capturar con vida a un jaguar que venía causando estragos en el ganado local. El felino, que había atacado en repetidas ocasiones a los animales de pequeños productores, generando pérdidas económicas notables, fue atrapado mediante una jaula de hierro y una carnada, en una operación que descartó por completo el uso de armas de fuego. Ahora, la comunidad solicita a la autoridad ambiental Corpoguajira que gestione su reubicación en una reserva natural, buscando una solución pacífica y definitiva al conflicto entre la fauna silvestre y los habitantes de la región.

El momento exacto de la captura quedó registrado en un video que se difundió rápidamente, en el que se observa al jaguar rugiendo al interior de la trampa metálica mientras un hombre lo señala con un machete. Las imágenes, difundidas inicialmente por la cuenta @ColombiaOscura en X, muestran la tensión del instante y el cuidado con el que los wayúu manejaron la situación para no lastimar al animal. La captura segura, sin heridas para el jaguar ni para las personas, representa un ejemplo de manejo no letal ante los conflictos que surgen cuando la fauna silvestre incursiona en áreas de producción ganadera.

Un conflicto recurrente que busca una salida en La Guajira

Los ataques del jaguar se habían repetido durante varias semanas, afectando directamente a los pequeños ganaderos de la zona, cuyos recursos dependen en gran medida de sus animales. Ante la amenaza, la comunidad wayúu optó por una estrategia de captura antes que por la cacería, una decisión que resalta la intención de proteger tanto su sustento económico como la vida silvestre. Con el animal ya asegurado en la jaula, los líderes locales hicieron un llamado a Corpoguajira para que evalúe el estado de salud del felino y proceda a su traslado a una reserva natural, donde pueda vivir sin representar un riesgo para las comunidades ni para el ganado.

El caso de Hatonuevo evidencia una realidad que se repite en varias regiones de Colombia: la expansión de la frontera ganadera y la cercanía con hábitats naturales genera encuentros cada vez más frecuentes entre jaguares y seres humanos. Por ahora, la comunidad espera que las autoridades ambientales respondan con celeridad a su petición, mientras el jaguar permanece bajo vigilancia en la jaula, a la espera de un destino que garantice su conservación y la tranquilidad de los pobladores de La Guajira.

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