Con antecedentes penales, alias ‘El Negro Sosa’ fue asesinado en Barranquilla

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En horas de la noche del domingo 28 de junio, pasadas las 11:20 p. m., la violencia sacudió el Malecón del Río de Barranquilla, cuando Jhony Ernesto Pérez Sosa, de 31 años y conocido en los círculos delincuenciales como alias El Negro Sosa, fue asesinado a balazos en la intersección de la Avenida del Río con calle 72, en el barrio San Francisco de la capital atlanticense. Dos hombres armados, que se desplazaban a bordo de motocicletas, interceptaron a la víctima sin mediar palabra y le dispararon en repetidas ocasiones, antes de huir velozmente hacia el sector conocido como “La Aleta del Tiburón”. La Policía Metropolitana de Barranquilla investiga el hecho como un posible ajuste de cuentas, teniendo en cuenta el extenso prontuario judicial de la víctima y sus vínculos con estructuras criminales.

De acuerdo con las primeras informaciones recogidas por las autoridades, en el lugar del crimen fueron halladas 14 vainillas calibre 9 mm, lo que evidencia la saña del ataque. Personal del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) realizó la inspección del cadáver y recogió el material balístico para su análisis. La hipótesis principal que maneja la Policía apunta a un ajuste de cuentas, derivado de los múltiples antecedentes penales de Pérez Sosa, quien registraba al menos cinco anotaciones judiciales en el sistema SPOA por delitos como tráfico de estupefacientes, concierto para delinquir agravado con fines de homicidio y extorsión, violencia contra servidor público y lesiones personales. Además, las autoridades no descartan que el crimen esté relacionado con disputas por préstamos informales, una actividad que habría desarrollado en paralelo a sus presuntos vínculos con el crimen organizado.

Un historial ligado al crimen organizado

La trayectoria delictiva de alias El Negro Sosa no era un secreto para las autoridades. En 2019, fue capturado por la DIJIN bajo la sospecha de pertenecer al grupo de delincuencia común organizada conocido como Los Papalópez, una estructura dedicada a múltiples actividades ilícitas en la región. En ese momento, se le abrió un proceso por concierto para delinquir, un expediente que se sumaba a sus ya extensos antecedentes. Desde entonces, su nombre seguía apareciendo en los registros de la Policía por su presunta participación en hechos de violencia y extorsión, lo que lo convertía en un blanco recurrente de retaliaciones entre bandas.

El asesinato de Pérez Sosa no solo reaviva la preocupación por la seguridad en el Malecón del Río, un corredor turístico que suele estar concurrido durante los fines de semana, sino que se suma a una serie de episodios violentos que han tenido lugar en zonas emblemáticas de Barranquilla. Residentes y visitantes del sector han expresado su inquietud ante estos hechos y exigen a las autoridades una mayor presencia policial y respuestas concretas sobre la seguridad en la ciudad. Según cifras oficiales, gran parte de los homicidios registrados en Barranquilla tiene como víctimas a personas con antecedentes judiciales o vínculos con estructuras delincuenciales, lo que refuerza la tesis de que se trata de retaliaciones o disputas internas entre grupos criminales.

Mientras tanto, la Policía Metropolitana ha desplegado operativos en los alrededores de la zona del crimen y está revisando las imágenes de las cámaras de seguridad del corredor turístico para identificar a los responsables y reconstruir los minutos previos al ataque. El esclarecimiento de este caso se convierte en una prioridad para las autoridades, que buscan no solo dar con los agresores, sino también frenar la escalada de violencia que amenaza con opacar la imagen de una ciudad que lucha por recuperar la tranquilidad en sus espacios públicos.

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