Concejal denuncia que funcionario del Idrd pasó a dirigir la empresa de El Campín

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El concejal de Bogotá Juan David Quintero destapó un nuevo escándalo en torno al contrato de APP para la construcción del nuevo estadio Nemesio Camacho El Campín, al denunciar un presunto conflicto de intereses por el tránsito de un funcionario del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (Idrd) a un cargo directivo en Sencia, la empresa que administra el escenario deportivo. Durante su intervención en el pódcast *Historias Secretas*, Quintero señaló que Jaime Luque, quien habría estructurado las APP del Distrito desde el Idrd, pasó luego a ocupar la gerencia de Sencia, y según el periodista Alejandro Pino Calad, figura incluso como segundo representante legal de la compañía en los contratos. El concejal advirtió que esta situación configura un claro conflicto de intereses, pues Luque conocía las fórmulas financieras, las fórmulas de explotación y los miedos que tenía el Idrd antes de dar el salto al sector privado.

Un negocio especulativo y pagos millonarios bajo la lupa

Quintero aseguró que el contrato firmado entre el Idrd y Sencia esconde un negocio especulativo, y que el objetivo inicial no era construir el estadio sino venderlo a un buen postor. En ese sentido, recordó que Corficolombiana compró la participación mayoritaria de Sencia por 86.000 millones de pesos, operación reportada el 6 de enero de 2026, y señaló que la misma empresa originadora del proyecto se autopagó 26.000 millones de pesos por la estructuración del contrato, pese a ser también la adjudicataria. «Yo con yo me voy a autorizar un pago anticipado de 26 mil millones de pesos», ironizó el concejal, quien insiste en que el origen de la APP ya nació viciado y que la compra de Corficolombiana representa un típico «cash out» que prueba la tesis del negocio especulativo. «Apenas Galán les arregla el contrato, Corficolombiana sale y les compra las acciones a los de Sencia. Eso en finanzas se llama un cash out. Eso prueba la tesis mía de que aquí lo que existía era un negocio especulativo, que estos tipos se ganaron el estadio con la cédula, especularon y mintieron, y gracias a esa mentira fue que lograron venderle a Corficolombiana», afirmó.

«Este señor Luque era el que estaba contratado por el Idrd, o sea, tenía funciones públicas para revisar la APP del Movistar Arena, la APP del Salitre y finalmente lo que será la APP del Campín. Él era el que conocía las fórmulas financieras, las fórmulas de explotación, los miedos que tenía el Idrd, absolutamente todo. Y esa información es con la que después se va a hacer el gerente de Sencia»

Juan David Quintero, concejal de Bogotá

El concejal también reveló que la APP compromete al Idrd a ejecutar obras de infraestructura que exceden sus competencias legales, como la ampliación de la calle 53B y la construcción de una estación de Transmilenio en la localidad de Teusaquillo. «El Idrd, hasta donde yo sé, no hace vías ni hace estaciones de Transmilenio. Entonces, ¿cómo el Idrd va a firmar una APP donde se compromete a la ciudad a hacer una vía y una estación gigante de Transmilenio?», cuestionó. A su juicio, la magnitud de la obra afectará gravemente a los vecinos del sector, quienes ya le han manifestado su preocupación. «Si eso no se hace, se van a tirar los barrios, como está ocurriendo en este momento. Los vecinos me decían: ‘¡Oiga, compadre, no podemos ni salir de las casas!'», relató el cabildante.

El césped, BTS y la supervisión externa

El mal estado de la gramilla de El Campín, que provocó la suspensión del partido entre Millonarios y Once Caldas el pasado 13 de octubre, fue el detonante de esta nueva controversia. Quintero atribuyó el deterioro del césped a la adopción de la tecnología de «big rolls», un método usado en Europa pero poco adecuado para el clima de Bogotá, y criticó que los directivos de Sencia justificaran los daños diciendo que aún están en su «curva de aprendizaje». Además, denunció que el contrato no incluye ningún indicador de servicio para medir la calidad del césped, por lo que no existe forma de declarar incumplimiento. «No hay ningún incumplimiento, porque en el contrato no hay indicador de servicio», sentenció.

La polémica se extiende al manejo de los ingresos generados por eventos masivos. El concejal reveló que Sencia recibió cerca de 900.000 dólares por permitir que la banda surcoreana BTS instalara un escenario de 360 grados sobre la cancha en dos presentaciones realizadas a inicios de octubre, y cuestionó que la empresa haya retirado grama del parque La Florida para reparar el césped del estadio, comprometiéndose a devolverla en especie y no en dinero. «¿Pero cómo así que ustedes les dieron 900 mil dólares en cash y ustedes le van a pagar a la ciudad en especie? ¡No sean sinvergüenzas!», increpó. El propio CEO de Sencia, Mauricio Hoyos, habría confirmado que la cifra recibida por el concierto fue incluso mayor.

Quintero también señaló que el Idrd delegó toda la supervisión del contrato en una interventoría externa, sin que la entidad distrital ejerza un control real, y advirtió sobre diferencias entre la minuta publicada en el Secop y el texto finalmente firmado. A esto se suma que la Personería de Bogotá ya abrió una investigación disciplinaria contra el director general del Idrd, Daniel Andrés García Cañón, y otros cuatro funcionarios por presuntas irregularidades en la vigilancia de los contratos IDRD-CTO-2772-2024 e IDRD-SG-359-2024. En cuanto a los socios originales del contrato, el concejal señaló a Concéntrica, Producción y Eventos 911 y la sociedad de Mauricio Hoyos, que a su juicio no tenían capacidad financiera para acometer la obra. El cabildante no descartó impulsar una demanda para anular el contrato y anunció que continuará revisándolo con una comisión de seguimiento.

«Aquí el negocio no era hacer un estadio, era hacer un negocio especulativo. El objetivo no era hacer el estadio, era venderlo a un buen marrano»

Juan David Quintero, concejal de Bogotá

Las declaraciones de Quintero reavivan el debate sobre la conveniencia de la APP para El Campín, cuyo aforo proyectado pasaría de 45.000 a 60.000 espectadores, y ponen en entredicho las decisiones del Distrito en materia de infraestructura deportiva. El concejal, que ha sido enfático en calificar el acuerdo como «un mal negocio para la ciudad», aseguró que hoy ni siquiera se sabe el paradero de Jaime Luque, pues no aparece ni como CEO ni como accionista de Sencia: «Hoy no sabemos dónde estará el señor Luque, porque no aparece ni como CEO ni como accionista; lo desaparecieron». La denuncia queda ahora en manos de la Personería y del escrutinio público, mientras los vecinos de Teusaquillo siguen padeciendo las consecuencias de unas obras que, según el concejal, se ejecutan sin ningún control efectivo.

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