Vecinos del barrio Toberín, en el norte de Bogotá, y la concejala Diana Diago (Centro Democrático) denunciaron la aparición de trozos de carne y embutidos con veneno en un parque público ubicado en la calle 166 con carrera 19, lo que representa un grave riesgo tanto para las mascotas como para los niños que frecuentan el lugar. La comunidad asegura que no es la primera vez que ocurre, pues en repetidas ocasiones han tenido que retirar estos alimentos contaminados, y la situación fue expuesta recientemente en el Concejo de Bogotá por la cabildante, quien exige una intervención urgente de las autoridades.
El parque, situado en la localidad de Usaquén, se ha convertido en un punto de preocupación para los residentes. Además de la denuncia por el envenenamiento, los vecinos han reportado acumulación de basuras y escombros en el mismo espacio, lo que refleja una falta de control y vigilancia en la zona. La concejala Diago señaló que esta situación evidencia una ausencia de las autoridades locales y pidió que los parques sean espacios seguros y dignos para todos, no lugares donde las familias tengan miedo de llevar a sus mascotas o a sus hijos.
Declaraciones de la comunidad y la concejala
María Fernanda Gutiérrez, una de las vecinas del barrio Toberín, relató su experiencia al llevar a su mascota al parque. “Yo saco a mi mascota para que haga sus necesidades, pero no es la primera vez que me toca recoger comida envenenada de los perros. También es un peligro para los niños que van al parque, pueden ingerir estas cosas”, afirmó con preocupación. Por su parte, la concejala Diana Diago fue contundente en su crítica: “Es inaceptable que los animales estén siendo víctimas de personas que, presuntamente, están dejando comida envenenada en un parque público. Aquí no solamente están en riesgo las mascotas, también nuestros niños. ¿Qué está haciendo la Alcaldía para proteger a las familias que utilizan estos espacios?”.
“Los vecinos están denunciando basuras, escombros y ahora comida presuntamente envenenada. Esto demuestra una ausencia de control y vigilancia. Los parques deben ser espacios seguros y dignos para todos, no lugares donde las familias tengan miedo de llevar a sus mascotas o a sus hijos”.
Diana Diago, concejala de Bogotá
Medidas solicitadas y recomendaciones
Ante esta emergencia, la concejala Diago solicitó la intervención inmediata de la Policía Metropolitana de Bogotá, la Alcaldía Local de Usaquén y el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (Idpyba). Entre las medidas concretas que pidió están: la inspección con cuadrillas de la Policía Ambiental para recolectar pruebas y analizar los restos sospechosos; la revisión inmediata de las cámaras de videovigilancia de la zona; y la realización de operativos de limpieza y desinfección del parque. Mientras tanto, defensores de derechos animales y vecinos recomiendan pasear a los perros con correa corta, evitar que olfateen o coman objetos en el césped y, de ser posible, usar bozal. Para denunciar cualquier hecho similar, las autoridades habilitaron la línea de emergencias 123 y el Grupo Gelma de la Fiscalía General de la Nación.










