En un tenso debate de control político realizado el 3 de febrero en el Concejo de Bogotá, las concejalas Rocío Dussán, del Polo Democrático, y Quena Ribadeneira, del Pacto Histórico, alzaron la voz para denunciar un aumento histórico de delitos contra mujeres y menores, que atribuyen directamente a un recorte presupuestal de 1.200 millones de pesos en los programas destinados a la atención y prevención de violencias basadas en género. Presentando cifras oficiales y análisis propios, las ediles expusieron cómo esta decisión ha debilitado la capacidad institucional de la ciudad para enfrentar la escalada de violencias en sectores vulnerables.
Las estadísticas revelan un panorama alarmante: los secuestros aumentaron un 82 por ciento, pasando de un promedio anual de 14 casos a más de 25; las extorsiones subieron un 59 por ciento, con incrementos del 85 por ciento en casos contra mujeres y del 91 por ciento contra menores; la violencia intrafamiliar contra mujeres se disparó un 103 por ciento, mientras que contra menores pasó de 5.000 a más de 10.000 casos anuales; los delitos sexuales contra niños y niñas crecieron un 50 por ciento; y los homicidios de mujeres registraron un alza del 20 por ciento. En 2025, las atenciones por violencias basadas en género alcanzaron las 233.294, 6.415 más que en 2024, con una violencia sexual contra mujeres cada hora y una violencia intrafamiliar cada 15 minutos.
Cifras que evidencian la crisis en Bogotá
El debate también destacó la violencia sexual en TransMilenio, según la encuesta de la Secretaría de la Mujer de 2025, donde el 70 por ciento de las víctimas son mujeres, el 61,6 por ciento de los incidentes ocurren en buses y solo el 4,9 por ciento de los casos se formalizan en denuncias. Las localidades más afectadas por estas violencias de género son Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar, Suba y Engativá, lo que contradice la narrativa oficial de una ciudad segura y pone en evidencia incrementos en delitos de alto impacto y violencia doméstica durante la actual administración distrital. Organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Fundación Carolina han enfatizado la necesidad de fortalecer el tejido social y reducir desigualdades para lograr una seguridad sostenible.
«la libertad se volvió mercancía»
Rocío Dussán, concejala
«vacunan a la mujer de la tienda, a la vendedora popular y a nuestros niños»
Rocío Dussán, concejala
Las concejalas no escatimaron en críticas: «Bogotá es hoy un lugar más hostil y más cruel para la niñez que hace dos años», afirmó Dussán, mientras Ribadeneira sentenció que «esto no es un ajuste técnico: es una decisión política que expone a las mujeres a más violencia». Estas denuncias, respaldadas por cifras de la propia Dussán y datos oficiales debatidos en el Concejo, responden a la preocupación creciente por la escalada de violencias y debilitan la capacidad de prevención institucional de la capital.















