Concejo de Bogotá aprueba atención prioritaria en urgencias para adultos mayores

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En una sesión histórica de la Plenaria del Concejo de Bogotá, fue aprobado por unanimidad el Proyecto de Acuerdo 413 de 2026, una iniciativa que establece atención prioritaria y diferencial en los servicios de urgencias de la red hospitalaria pública para los adultos mayores de la capital. El proyecto, impulsado por el concejal Rubén Torrado del Partido de la U, busca transformar la experiencia de los mayores de 60 años cuando acuden a las salas de emergencia, creando condiciones específicas de espacios exclusivos, rutas diferenciadas, señalización adecuada y la reducción del ruido ambiental. De igual forma, se contempla la dotación de ayudas técnicas como caminadores, sillas de ruedas, bastones y camillas adaptadas, junto con la capacitación permanente del personal en geriatría y gerontología para garantizar un trato digno y especializado.

Paralelamente, la corporación distrital también aprobó una segunda iniciativa liderada por la concejal Diana Diago, orientada a combatir el aislamiento social y la soledad de las personas mayores mediante la creación de redes de apoyo comunitario y un programa de voluntariado social intergeneracional. Ambas iniciativas quedan ahora a la espera de la sanción del alcalde Carlos Fernando Galán para convertirse en política pública distrital. La Secretaría Distrital de Salud deberá presentar informes anuales al Concejo sobre los tiempos de atención, el grado de cumplimiento de las medidas y los niveles de satisfacción de los usuarios.

Las cifras que respaldan la urgencia de la medida

Detrás de estas decisiones hay realidades demográficas y sociales contundentes. Según datos del Ministerio de Salud, el 21,7% de la población mayor de Colombia tiene algún tipo de discapacidad, lo que los hace especialmente vulnerables en entornos hospitalarios convencionales. Además, la Secretaría Distrital de Planeación identificó que las localidades con mayor concentración de adultos mayores son Suba, con 186.159 personas; Kennedy, con 136.923; y Engativá, con 130.556. A esto se suma una cifra alarmante: más de 25.000 adultos mayores en Bogotá se encuentran en situación de abandono, según reportes oficiales. En palabras del concejal Rubén Torrado, “nuestros adultos mayores necesitan una atención digna y diferencial cuando lleguen a urgencias. No podemos permitir que una persona de 60, 70, 80 o 90 años tenga que enfrentar las mismas condiciones y dificultades que cualquier otro paciente”.

«Nuestros adultos mayores necesitan una atención digna y diferencial cuando lleguen a urgencias. No podemos permitir que una persona de 60, 70, 80 o 90 años tenga que enfrentar las mismas condiciones y dificultades que cualquier otro paciente»

Rubén Torrado, concejal de Bogotá (Partido de la U)

Contra la soledad: redes de apoyo y voluntariado

La segunda iniciativa aprobada propone un enfoque preventivo e integral que prioriza el respeto por la autonomía y la dignidad de las personas mayores, fomentando relaciones solidarias entre generaciones. El programa de voluntariado social intergeneracional y las redes de cuidado comunitario involucrarán a jóvenes, universidades, organizaciones sociales, instituciones educativas y al sector privado en estrategias de acompañamiento y apoyo emocional. “Envejecer no puede significar quedarse solo, entrar en depresión o perder la salud mental. Este proyecto busca que más ciudadanos, jóvenes y comunidades se unan para acompañar y apoyar a quienes tanto le han aportado a nuestra ciudad”, señaló la concejal Diana Diago.

«Envejecer no puede significar quedarse solo, entrar en depresión o perder la salud mental. Este proyecto busca que más ciudadanos, jóvenes y comunidades se unan para acompañar y apoyar a quienes tanto le han aportado a nuestra ciudad»

Diana Diago, concejal de Bogotá

Las medidas detalladas en el acuerdo de urgencias incluyen también la adecuación de cubículos diferenciados, la presencia de personal especializado disponible para asistir a los adultos mayores, ayudas sensoriales para facilitar la comunicación y protocolos de egreso seguro que articulen con las familias, las redes comunitarias y las entidades distritales. Con estas dos iniciativas, Bogotá busca prepararse para el envejecimiento progresivo de su población y garantizar una atención integral que abarque tanto la salud física como la salud mental y emocional de sus ciudadanos mayores. La implementación será progresiva y estará sujeta a la supervisión del Concejo mediante los informes anuales que deberá presentar la Secretaría Distrital de Salud.

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