El Concejo de Bogotá aprobó en su plenaria el Proyecto de Acuerdo 340 de 2025, impulsado por la concejal Clara Lucía Sandoval con el apoyo de sus colegas Samir Bedoya y Marco Acosta, que da vida a la “Ruta por la Vida”, una estrategia integral diseñada para brindar atención en salud física y mental a mujeres gestantes y lactantes, con un énfasis especial en alternativas a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Esta iniciativa, aprobada en el cabildo distrital, ahora pasa al trámite de sanción por parte del alcalde mayor Carlos Fernando Galán, con el objetivo de fortalecer la protección y el acompañamiento en salud mental, respetando la autonomía de las mujeres y la sentencia C-055 de 2022 de la Corte Constitucional.
La “Ruta por la Vida” se integra al Modelo Distrital de atención, priorizando a mujeres en situación de vulnerabilidad como víctimas de violencia, madres jóvenes, solteras o aquellas con traumas previos. Involucra la coordinación entre la Secretaría de Salud, la Secretaría de la Mujer, Integración Social y otras entidades públicas y privadas, estableciendo una caracterización diferencial de las condiciones de las gestantes, un acompañamiento psicosocial intersectorial, la formación de equipos interdisciplinarios en puntos de atención clave, capacitación en alternativas a la IVE e inclusión en los sistemas existentes de atención a mujeres y gestantes. Aunque concejales como Julián Triana, Juan David Quintero, José Cuesta y Donka Atanassova manifestaron preocupaciones durante el debate, la plenaria respaldó el proyecto por su enfoque en informar y apoyar decisiones conscientes.
Componentes clave de la ruta
El articulado del proyecto detalla en su primer artículo la creación de la ruta dentro del Modelo Distrital, seguido de la caracterización de condiciones específicas en el segundo, el acompañamiento psicosocial en el tercero, los equipos interdisciplinarios en el cuarto, la capacitación obligatoria en alternativas a la IVE en el quinto, su inclusión en sistemas de atención en el sexto, y finalmente, en el séptimo, la exigencia de un decreto reglamentario que debe expedirse en un plazo de seis meses desde la publicación, junto con informes anuales de avance que se presentarán al Concejo de Bogotá.
«Contrario a lo que se ha dicho, la Ruta por la Vida no restringe libertades ni impone decisiones. Por el contrario, las fortalece, al garantizar que las mujeres cuenten con información completa, clara y oportuna, condición esencial para que cualquier decisión sea verdaderamente libre y consciente.»
Clara Lucía Sandoval, concejal
«A pesar de las mentiras y los prejuicios, este proyecto demuestra que sí es posible proteger la maternidad, la salud mental de las mujeres gestantes y la vida del niño por nacer, respetando plenamente los derechos de la mujer. Hoy Bogotá dio un paso firme. Hoy ganó la vida.»
Clara Lucía Sandoval, concejal
Con esta aprobación, Bogotá avanza en una política que busca equilibrar la protección de la vida naciente con los derechos reproductivos, pendiente ahora de la sanción del alcalde Galán, mientras se prepara para implementar mecanismos de seguimiento anual que garanticen su efectividad en la capital.















